Argentina votó en la ONU a favor de la esclavitud en pleno siglo XXI: “”vamos a ser mirados con sospecha y menos respeto del que teníamos”

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Entrevista a Soledad Yorg, abogada feminista y ex delegada del Comité Nacional contra la Trata de Personas en Formosa. Analizó el voto argentino en la ONU en torno a una condena contra la esclavitud, el desfinanciamiento de las políticas públicas y la agenda pendiente del campo popular.

Por esas horas, mientras la lluvia empezaba a bajar la temperatura en Formosa después de días con 38 grados, Soledad Yorg atendió el teléfono para hablar con el programa Informe de Pájaros, de Radio con Aguante.

Abogada especializada en trata de personas, militante del Partido Comunista y ex delegada provincial del Comité Nacional contra la Trata, Yorg llegó a la charla con una lectura política clara y sin eufemismos: la Argentina acaba de votar, junto a Israel y Estados Unidos, en contra de condenar la esclavitud en Naciones Unidas.

“Nos ubica en un lugar de miseria humana absoluta”, dijo sin rodeos. “No condenar la esclavitud entre los siglos XV y XVIII, en pleno siglo XXI, es eso: miseria”, afirmó Yorg.

Esclavitud, el voto de la vergüenza en la ONU

La resolución de Naciones Unidas fue apoyada por 123 países. Argentina, Israel y Estados Unidos fueron los tres únicos votos en contra. Algunos países coloniales europeos se abstuvieron, Yorg sugiere que puede tener que ver con eventuales reclamos de resarcimiento económico, pero el dato político central es el lugar en que ese voto deja al país en el escenario internacional.

“Si uno mira para atrás, nos ubica en un lugar miserable. Y si uno mira hacia el presente y el futuro, nos ubica en cómo pretende Milei que nos vean en el mundo”, analizó.

Argentina
El voto de la vergüenza: Argentina acompañó, otra vez, a Estados Unidos e Israel.

“Pretenden que renunciemos a la trayectoria de lucha contra la esclavitud que tiene nuestro país. Argentina fue artífice de la primera ley contra la trata de personas, la famosa Ley Palacios de 1913. Somos reconocidos mundialmente por nuestro posicionamiento en derechos humanos”.

Para Yorg, ese voto no es un hecho aislado sino parte de un patrón deliberado: “Este gobierno viene agrediendo eso con mucha fuerza. Y de aquí para adelante vamos a ser mirados, por lo menos, con sospecha y menos respeto del que teníamos”.

Un paquete ideológico completo

La conversación giró rápidamente hacia el desfinanciamiento de las políticas públicas de lucha contra la trata. La Línea 145, los programas de asistencia a víctimas, las áreas especializadas del Estado: todo fue desarticulado. Pero Yorg insiste en que no se puede analizar ese desfinanciamiento de manera aislada.

“Hay que mirarlo de manera integrada”, afirmó. “Milei ya en campaña hablaba de la venta de niños, de la venta de órganos. Y ese pensador que le suele hacer de baterista en sus conciertos decía que si un padre quiere mandar a su hijo a trabajar al campo en lugar de ir a la escuela, que lo mande. Eso es un posicionamiento ideológico, político y humano. Yo entiendo todo esto como parte de un mismo paquete. Para ellos, la vida humana no vale absolutamente nada”.

Se refería a Alberto Benegas Lynch, conocido como “Bertie”, diputado nacional e hijo del “patriarca” del mismo nombre, que Milei suele citar en sus actos.

En ese marco, Yorg traza una línea directa entre la política económica y la vulnerabilidad de las personas frente a la trata: “Estamos asistiendo a un momento donde a nuestras juventudes las únicas salidas que se les proponen son OnlyFans y casinos virtuales. Esa es la propuesta que tiene este neoliberalismo conservador libertario para nuestra juventud”.

Y agrega una dimensión que suele quedar fuera del debate: el desmantelamiento de todo lo que hacía seguimiento a la ruta del dinero.

“Detrás de la trata de personas hay un delito económico. Destruyeron la Unidad de Investigaciones Financieras y todas las áreas especializadas que seguían ese circuito. Lo desarmaron todo”, afirmó la abogada.

En esa línea, aseguró que “pretenden que uno se enoje con una piba desesperada que está en situación de prostitución y no vea la magnitud de la mafia estatal e internacional que está detrás”.

La soberanía entregada por Argentina

En el contexto de la charla surgió otro eje: la tendencia del gobierno a delegar en organismos extranjeros, el FBI, la DEA, las investigaciones que el Estado argentino ya no puede o no quiere hacer. Yorg lo recoge y lo amplía.

“Es un formato al estilo de los países empobrecidos, donde vienen ONG ‘especializadas’ que dicen luchar contra la trata pero que en realidad terminan garantizando y captando infancias y mujeres para llevarlas a otros lugares. Están armando las condiciones para crear un país al paladar de las elites”, analizó.

Y cuando se le pregunta a quién beneficia concretamente el desfinanciamiento, la respuesta es directa: “A las elites mundiales, a los grandes consumidores, al sistema prostituyente, a los lavadores de ayer y de hoy. A los prostituidores históricos, a los tratantes. Porque les vas generando las condiciones legales para que ingrese dinero sin tener que justificarlo. Javier Milei, en definitiva, es un títere de todo esto”.

Yorg también señala un fenómeno creciente a nivel mundial: la convergencia entre el tráfico de personas y el narcotráfico. “Antes iban aislados, ahora casi que son un maridaje. Lo ves en el triple narcofemicidio: las chicas también vendían droga, hacían de mulas, y a la vez conseguían otras pibas para esos tipos. Está todo el tiempo entrecruzado”.

Lo que nunca estuvo en agenda

Uno de los momentos centrales de la charla llegó cuando se habló de la agenda política. ¿Está este tema presente en los movimientos populares, en la izquierda, en el feminismo?

“Lamentablemente, nunca estuvo en agenda”, respondió Yorg con franqueza. “Ni siquiera en los movimientos más comprometidos. Se hace alguna mención en fechas: el 30 de julio, el 23 de septiembre, el 8 de marzo. Ni siquiera el trabajo esclavo o el trabajo infantil están en la agenda de los movimientos obreros”.

Para ella, el problema es que no se logra comprender la dimensión, la integralidad y la transversalidad de estos temas. “Resulta muy tedioso militar estas cosas. Quienes estamos abordando estos temas estamos bastante pasados de revoluciones, porque hay cosas que vemos con mucha claridad y cuesta que los compañeros y compañeras que militan con nosotros puedan verlas también”.

En ese punto, una de las conductoras del programa trajo el nombre de Marita Verón y los 24 años de su desaparición. ¿Hay también una naturalización del sistema prostituyente que opera como obstáculo?

“Hay varias cosas”, distingue Yorg. “Por un lado, esa naturalización. Por otro, una idea bastante errada de pensar que el sistema prostituyente y la trata es solamente una discusión interna del feminismo. No. Esta discusión tiene que darse dentro de todo el campo popular. El tema del consumo de la prostitución tiene que corroer el corazón de nuestros compañeros militantes también. Si lo cerramos al feminismo, estamos perdiendo la visión de lo que realmente se está discutiendo”.

El crimen epocal y la memoria del rubro 59

Sobre el caso Marita Verón, Yorg habla de “crímenes epocales”: aquellos que marcan un antes y un después, que desnudan núcleos mafiosos y terminan cambiando la legislación. “El caso Marita Verón fue exactamente eso. Después vino la reforma de la ley de trata de 2012, la 26.842, que cambió cuestiones que en general no se veían”.

Y para ilustrarlo, se pone en primera persona. Cuenta que se crió en un hogar humilde en Clorinda, Formosa, donde su abuelo leía el diario todos los días.

En ese diario aparecía el famoso rubro 59: anuncios que decían “buscamos chicas para atender en un bar en el sur, en Río Gallegos”, con un solo número de teléfono.

“Yo que no tenía agua potable, sí tenía acceso a esa información. Una vez llamé con una amiga. Nos dijeron que nos mandaban el pasaje. Yo no caí porque teníamos otras herramientas. Pero estoy segura de que algunas chicas de mi pueblo habrán caído”.

Esos avisos existieron hasta 2012, cuando se prohibieron los prostíbulos a raíz del caso Marita Verón.

La prevención como única salida posible

Hacia el final de la charla, Yorg volvió al punto que considera central: sin coordinación comunitaria, sin construcción de un lenguaje de prevención en cada rincón del país, es imposible hacer frente a un delito que mueve tanto dinero a escala global.

“No sirve que haya dos o tres cerebros craneando en CABA, en Córdoba o en Mendoza. Necesitamos que nuestra propia comunidad empiece a cuidar a su infancia, a sus mujeres, a sus diversidades”, dijo.

Soledad Yorg finalizó asegurando que “necesitamos que la trata de personas deje de ser un tema de expertas y expertos. Es la única manera de hacer frente a un delito que, si hay algún iluso que cree que las guerras no tienen nada que ver con esto, va a tener que reflexionar sobre su posicionamiento geopolítico. Está intrínsecamente ligado”.

El Comité Nacional de Lucha contra la Trata de Personas, que había logrado federalizarse y tener delegadas en las provincias, como la propia Yorg en Formosa, fue desarticulado al comienzo de la gestión de Milei. Una decisión que, a la luz de todo lo que ella explica a lo largo de la charla, no parece en absoluto casual.


Informe de Pájaros

  • Martes |  20 a 22 en Radio con Aguante
  • Con Pablo Mercau, Solana López, Jorge Kreyness y Luana Haiht.
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