El Comando Central estadounidense lanzó una nueva ofensiva contra objetivos militares iraníes, mientras Teherán respondió con misiles contra una base de Estados Unidos en Jordania.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), llevó a cabo en la madrugada de hoy una nueva oleada de ataques contra Irán, impactando decenas de objetivos militares, como respuesta a un intento de lanzamiento de misiles iraníes contra tropas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio.
Según detalló el organismo, los bombardeos alcanzaron instalaciones de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluidos centros de mando militar, instalaciones de misiles y drones, puestos de vigilancia costera y capacidades navales.
Irán respondió con un ataque de misiles balísticos contra la base aérea jordana de Muwaffaq Salti, aliada de Estados Unidos. El Ejército de Jordania informó que interceptó y destruyó los cinco proyectiles antes de que causaran víctimas, calificando el ataque como “un fracaso”.

El episodio se suma a una escalada que se extiende desde hace casi dos semanas, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminado un frágil alto el fuego de 60 días que había regido desde junio.
La crisis se originó en febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña de bombardeos contra Irán que, según había anticipado Trump, duraría solo unas semanas.
Desde entonces, el conflicto se extendió a otros actores regionales: horas antes, fuerzas de Estados Unidos y Arabia Saudita habían realizado ataques conjuntos contra instalaciones vinculadas a Irán en Iraq, que dejaron al menos 20 muertos y 32 heridos, según las Fuerzas de Movilización Popular iraquíes. El primer ministro de Iraq ordenó iniciar acciones legales contra ambos países por esos ataques.

El Estrecho de Ormuz, eje de los ataques de Estados Unidos.
La escalada también afectó a la navegación en el estrecho de Ormuz y al mercado energético: el precio del petróleo Brent subió más de 7% en las últimas jornadas, superando los USD 90 por barril, ante el temor a una interrupción prolongada del tránsito marítimo en la región.
Irán, por su parte, rechazó una propuesta de Omán para gestionar conjuntamente el estrecho y no participa actualmente en negociaciones de paz con Washington.
