El índice de inflación desaceleró respecto de julio y acumuló un aumento del 21,3% en los primeros ocho meses de 2026. Los servicios ejercieron mayor presión sobre el IPC, con Vivienda a la cabeza con una suba del 2,8%. Alimentos avanzó 1,7% y ropa y calzado cayó 0,6%.
La inflación volvió a ubicarse por debajo del 2% mensual. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,7% en agosto, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), y mostró una desaceleración de cuatro décimas frente al 2,1% registrado en julio.
El resultado llevó la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año al 21,3%, mientras que la comparación con agosto de 2025 arrojó una variación del 33,5%.
La cifra definitiva estuvo dentro del escenario que habían anticipado las consultoras privadas, que esperaban una inflación de entre 1,4% y 1,9%. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central había coincidido con el resultado oficial y proyectado un 1,7%.
Pero detrás del número general aparece una composición heterogénea: los servicios continuaron mostrando aumentos superiores en algunos capítulos, mientras que buena parte de los bienes se movió alrededor del promedio. Alimentos, uno de los rubros de mayor incidencia en el consumo cotidiano, aumentó 1,7%.
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— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 10, 2026
Los precios al consumidor (#IPC) aumentaron 1,7% en agosto de 2026 con respecto a julio y 33,5% interanual. Acumularon un alza de 21,3% en los primeros ocho meses del año. https://t.co/db4m3el7SM pic.twitter.com/oPUT6zJf4P
Vivienda presionó sobre el índice de inflación
El principal aumento de agosto estuvo en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró una variación del 2,8%.
El dato refleja la incidencia de los servicios vinculados con la vivienda y las tarifas, en un mes en el que también se observaron incrementos en distintos servicios regulados.
Educación, salud y telecomunicaciones también formaron parte de los sectores que contribuyeron a explicar la presión de los servicios sobre el índice general.
La dinámica contrasta con la de Prendas de vestir y calzado, que registró una caída del 0,6%. Se trató de la menor variación entre las divisiones del IPC y uno de los datos que contribuyeron a contener el promedio general.
Alimentos: 1,7% después del 2% de julio
En los supermercados y comercios de alimentos, el incremento promedio fue del 1,7%, frente al 2% registrado en julio.
La desaceleración de los alimentos había sido uno de los principales elementos considerados por las consultoras al momento de proyectar un IPC inferior al 2%.
Fundación Libertad y Progreso había estimado una suba del 1,4% para ese capítulo, frente al 2,9% que había registrado en julio. Su relevamiento también había detectado una menor incidencia de vivienda, a partir de una reducción en los alquileres que podía compensar parcialmente el incremento de las tarifas.
Otro factor señalado antes de la publicación del dato oficial había sido el final del efecto estacional de las vacaciones de invierno, que redujo la presión sobre determinados servicios vinculados con recreación y turismo.
Un dato bajo dentro de la gestión Milei
El 1,7% de agosto se convirtió en el tercer registro mensual más bajo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Los dos valores inferiores se habían registrado en 2025: 1,5% en mayo y 1,6% en junio.
El resultado también marca una diferencia respecto de los meses más recientes de 2026. En enero y febrero la inflación había sido del 2,9%; en marzo alcanzó el 3,4%; en abril fue del 2,6%; en mayo, 2,1%; en junio, 1,9%; y en julio volvió a subir al 2,1%.
La secuencia quedó entonces de la siguiente manera:
- Enero: 2,9%.
- Febrero: 2,9%.
- Marzo: 3,4%.
- Abril: 2,6%.
- Mayo: 2,1%.
- Junio: 1,9%.
- Julio: 2,1%.
- Agosto: 1,7%.
El dato de agosto interrumpe así el repunte que había mostrado el índice en julio y vuelve a colocarlo por debajo de la barrera del 2%.
Qué habían anticipado las consultoras
Las mediciones privadas mostraron una coincidencia poco habitual en torno a la posibilidad de que el IPC volviera a ubicarse por debajo del 2%.
C&T Asesores había estimado 1,6% para el Gran Buenos Aires. La consultora había destacado que se trataba de una cifra inferior a las registradas en junio y julio y que, de confirmarse, sería el menor nivel desde agosto del año anterior.
El índice de Orlando Ferreres también había dado 1,6% para el GBA, con una variación interanual del 30,5%. Su medición había mostrado aumentos del 2,5% en Educación, 2,3% en Vivienda, 2,3% en Esparcimiento y 2,3% en Transporte y comunicaciones.
Los bienes y servicios estacionales habían aumentado 3,9%, mientras que los regulados habían subido 2,4%.
Analytica había proyectado una inflación cercana al 1,7%, mientras que Equilibra había calculado 1,9%.
El REM del Banco Central, finalmente, había estimado 1,7% para el IPC de agosto y el mismo porcentaje para la inflación núcleo.
El dato que sigue
El resultado de agosto confirma una desaceleración del ritmo mensual de los precios, pero la evolución futura dependerá de la capacidad de contener los distintos componentes que todavía ejercen presión sobre el índice.
La diferencia entre bienes y servicios será uno de los puntos a seguir. También tendrán peso la evolución de los alimentos, las tarifas, los alquileres y los servicios regulados, además del comportamiento de rubros estacionales.
Con el 21,3% acumulado en 2026 y 33,5% interanual, agosto dejó un IPC más bajo que el de los meses anteriores y dentro de las expectativas que manejaba el mercado. El desafío para los próximos meses será determinar si ese descenso constituye una tendencia sostenida o una nueva fluctuación dentro de un escenario de inflación que todavía se mantiene lejos de cero.
