La iniciativa, impulsada por la Multisectorial Federal de la República Argentina, será lanzada este miércoles 21 de octubre en Posadas, con la participación del padre Paco Olveira, el investigador de FLACSO Héctor Poggiese y referentes de organizaciones sociales. La campaña apunta a fortalecer a los productores de yerba mate frente a la desregulación del sector, promover el consumo responsable y generar recursos para financiar proyectos en clubes, bibliotecas populares y otras instituciones barriales
La provincia de Misiones será sede este miércoles 21 de octubre del lanzamiento nacional de “Un Mate por los Barrios”, una campaña que propone convertir el consumo cotidiano de yerba mate en una herramienta de desarrollo económico y participación comunitaria. A través de esta propuesta, la Multisectorial Federal de la República Argentina busca tejer una red que conecte de manera directa a productores, cooperativas, marcas comerciales, consumidores y organizaciones sociales de distintos puntos del país.
La presentación será a las 10 en el Auditorio Tierra Sin Mal del Centro Cultural de la Estación, en el cuarto tramo de la Costanera de Posadas, sobre calle Coronel López 1995. El encuentro reunirá a representantes del sector yerbatero, referentes sociales, académicos y autoridades provinciales, con el propósito de impulsar nuevas formas de articulación entre la producción regional, la comercialización y el financiamiento de iniciativas comunitarias.
La delegación nacional estará integrada por el padre Paco Olveira, representante de la Mesa Ecuménica de la República Argentina; Héctor Poggiese, referente del Programa de Planificación Participativa y Gestión Asociada (PPGA) de FLACSO, y Pablo Sercovich, coordinador de la Multisectorial Federal y director de la campaña. Los organizadores llegarán a Misiones el martes 20 de octubre, luego de las actividades de difusión que se realizaron durante el fin de semana en Matear, en La Rural de Buenos Aires.

El lanzamiento se produce en un momento difícil para la actividad yerbatera, marcado particularmente por las consecuencias de la desregulación del sector y su impacto sobre los pequeños productores y las economías regionales. Frente a ese escenario, la Multisectorial Federal lleva más de un año desarrollando un trabajo de articulación con distintos actores de la cadena productiva, con el fin de generar alternativas comerciales y fortalecer la capacidad de organización de quienes forman parte de la actividad.
Bajo el lema “Del productor al consumidor. Del consumo a la comunidad”, la propuesta plantea un circuito económico y social que permita acercar los productos regionales a los consumidores, promover condiciones de comercialización más justas y destinar recursos a proyectos de instituciones barriales. La campaña procura, en definitiva, que una parte del valor generado por el consumo se traduzca en beneficios concretos para las comunidades que participan de la iniciativa.
Uno de los pilares centrales de la propuesta será la creación de un fondo destinado a financiar proyectos comunitarios, a partir de un esquema de articulación entre actores productivos, comerciales y sociales. Bibliotecas populares, clubes de barrio, centros culturales, organizaciones sociales y espacios vinculados con la Mesa Ecuménica podrán presentar e impulsar propuestas orientadas a mejorar las condiciones de vida en sus territorios, con acompañamiento técnico para su planificación y desarrollo.
La campaña suma además un sistema de identificación de los productos participantes a través de calcomanías numeradas con códigos QR, que brindarán información sobre el origen y la trazabilidad de la yerba mate. Durante la presentación en Posadas se entregarán los primeros distintivos, a partir del número 000001, que funcionarán como piezas coleccionables y como identificadores de las marcas incorporadas al programa.
De acuerdo con lo informado por los organizadores, estos distintivos identificarán los paquetes de yerba mate aportados por las marcas participantes y comunicarán características vinculadas con el cultivo natural, sin uso de agrotóxicos, y la producción libre de trabajo infantil. La propuesta busca incorporar criterios de responsabilidad social y transparencia productiva, aunque su implementación efectiva demandará mecanismos capaces de respaldar la información consignada en cada producto.
La campaña de Mate
La elección de Misiones para la presentación nacional no es casual, ya que se trata de una de las principales provincias productoras de yerba mate del país. La intención es que el territorio donde se concentra buena parte de la actividad yerbatera sea también protagonista de las nuevas estrategias de comercialización y organización social, y que vincule la producción local con consumidores y entidades comunitarias de otras regiones de la Argentina.
En ese marco, la Fundación Sol de Misiones para las Naciones tendrá un papel activo como organización asociada de la campaña. Su presidenta, Teresa Santonato, formará parte del panel de presentación junto con los miembros de la delegación nacional y autoridades provinciales. La entidad invitó además a los visitantes a recorrer barrios y conocer experiencias de trabajo comunitario desarrolladas en Misiones, con la intención de ampliar la red de organizaciones vinculadas al proyecto.
Otro de los ejes de la iniciativa es el acompañamiento académico del Programa de Planificación Participativa y Gestión Asociada de FLACSO Argentina, que aportará herramientas para la elaboración colectiva de proyectos. El propósito es que los vecinos y las instituciones no se limiten a recibir recursos o beneficios, sino que participen en la definición de prioridades, la planificación de las actividades y la gestión de las propuestas que se lleven adelante en cada comunidad.
En declaraciones realizadas al portal Sumario, el investigador Héctor Poggiese sostuvo que “Un Mate por los Barrios” representa una innovación dentro de la economía popular, solidaria y comunitaria, ya que permite asociar de manera transversal a los distintos actores que intervienen en la producción, la comercialización y el consumo. Para el especialista, uno de los desafíos será incorporar también a los gobiernos y organismos públicos a esquemas de cooperación que permitan ampliar el alcance de estas experiencias.
Poggiese subrayó también la importancia de las decisiones cotidianas de los consumidores en el fortalecimiento de las economías regionales. Según explicó, comprar productos de origen territorial puede convertirse en una herramienta de desarrollo local cuando los recursos generados permanecen dentro de las comunidades productoras. Desde esa perspectiva, planteó la necesidad de favorecer circuitos comerciales ligados a actores locales, para evitar que la mayor parte del valor económico quede concentrada en grandes estructuras de intermediación.

El investigador advirtió además sobre las limitaciones de los modelos tradicionales de participación vecinal y defendió la necesidad de avanzar hacia mecanismos de decisión compartida. “Si los vecinos están incluidos en el proceso de planificación y gestión del proyecto, si son considerados parte del mismo, co-creadores junto con los técnicos y con otros actores de la sociedad, ahí podemos hablar de que la participación cobra sentido”, afirmó. En esa línea, consideró fundamental que las organizaciones comunitarias sean reconocidas como protagonistas y no únicamente como destinatarias de programas diseñados desde las administraciones públicas.
Desde la organización explicaron que la convocatoria está abierta a marcas yerbateras, cooperativas, productores, comercios y organizaciones comunitarias interesadas en incorporarse a la red. El objetivo es extender progresivamente la iniciativa a otras provincias del país, a partir de un modelo que combine el consumo responsable, la trazabilidad de los productos, la cooperación entre actores económicos y la generación de oportunidades para instituciones que desarrollan actividades sociales, educativas y culturales.
Con la presentación prevista en Posadas, “Un Mate por los Barrios” buscará dar su primer gran paso de articulación nacional desde el corazón de la producción yerbatera argentina. La campaña apuesta a que uno de los productos más representativos de la identidad cultural del país pueda convertirse también en un instrumento de desarrollo territorial, fortalecimiento de las economías regionales y construcción comunitaria. La propuesta sintetiza su objetivo en una consigna: conectar al productor con el consumidor y transformar el consumo en oportunidades concretas para los barrios.
