Barrionuevo se plantó contra la reforma laboral de Milei , denunció una “economía estancada y salarios paupérrimos”

Barrionuevo

El titular del gremio gastronómico, Luis Barrionuevo, cuestionó con dureza la política económica del Gobierno, advirtió sobre la parálisis productiva y ratificó el rechazo sindical al proyecto oficialista. El encuentro del Movimiento Nacional Sindical Peronista contó con la presencia de referentes del kicillofismo, la Iglesia y el economista Martín Redrado.

El sindicalismo peronista eligió Mar del Plata para volver a mostrarse en bloque y enviar un mensaje político directo al Gobierno. En el Hotel Presidente Perón, propiedad del gremio gastronómico, Luis Barrionuevo encabezó un multitudinario almuerzo del Movimiento Nacional Sindical Peronista (MNSP), que combinó diagnóstico económico, rechazo frontal a la reforma laboral y señales claras hacia la interna del peronismo.

“La economía está estancada y los salarios son paupérrimos”, lanzó el histórico dirigente de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), en una crítica directa a la gestión de Javier Milei. El diagnóstico fue acompañado por una advertencia reiterada: sin reactivación productiva, no hay margen para modificar leyes laborales. “Primero tiene que haber producción en el país. Todavía no arrancó la economía, no hay plata”, sostuvo.

Barrionuevo también apuntó contra la estrategia financiera del Ejecutivo nacional. “El Gobierno tiene que dejar de pedir tanta plata prestada y ponerse las pilas para reactivar la economía del país”, afirmó, al tiempo que calificó el proyecto oficial como “perjudicial para los trabajadores” y con artículos “denigrantes”. Para el gastronómico, la iniciativa revela una “falta total de capacidad para generar empleo de calidad”.

El encuentro funcionó, además, como una instancia de acumulación política. La convocatoria fue considerada un “éxito” por el propio Barrionuevo y servirá como insumo para que la CGT defina los próximos pasos, sin descartar medidas de fuerza o movilizaciones ante el tratamiento de la reforma en el Senado.

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Luis Barrionuevo, con los dirigentes que asistieron al acto de UTHGRA en Mar del Plata.

Los asistentes que convocó Barrionuevo al acto de Mar del Plata

El encuentro de verano del secretario general de la Unión de Trabajadores del Turismo Hoteleros Gastronómicos (UTHGRA) se realizó en el Hotel Presidente Perón y es un clásico de la política argentina desde hace varios años.

Las diferentes mesas abordaron la reforma laboral y la situación económica del país, en este tema a cargo del economista Martín Redrado. Entre los presentes estuvieron Carlos Acuña (Estaciones de servicio), Julio Piumato (Judiciales), Omar Maturano (La Fraternidad), Maia Volcovinsky (secretaria de Derechos Humanos de la CGT), Hugo Benítez (Textiles) y Sebastián Maturano (secretario de Juventud de la CGT).

La postal política se completó con la presencia de referentes del gobernador Axel Kicillof, en una señal que no pasó desapercibida en la interna del peronismo. El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, participó del almuerzo y se mostró junto a Barrionuevo y a Acuña, el ex triunviro de la CGT.

Desde el axelismo, el mensaje fue explícito: “Primero rompen todo y luego dicen que la solución es quitar derechos a los trabajadores. Eso no genera empleo ni ingresos; reduce el mercado interno y profundiza la crisis”, afirmó Bianco al tomar la palabra.

El respaldo político se amplió con la participación de sectores eclesiásticos. Ayelén Tomasini, presidenta de la Comisión Nacional Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina, defendió el rol de los sindicatos como espacios de construcción comunitaria y sostuvo que “el trabajo es ese espacio que nos humaniza y nos acerca a la trascendencia”.

La mirada económica estuvo a cargo del ex presidente del Banco Central Martín Redrado, quien disertó por videoconferencia desde Washington y ofició como referente técnico del espacio. Su intervención reforzó el planteo central del encuentro: sin consumo y sin actividad, cualquier reforma laboral se vuelve inviable.

Con 450 invitados y una lista de oradores cuidadosamente armada, el encuentro en Mar del Plata dejó algo más que un rechazo gremial. Fue una señal de reordenamiento del sindicalismo peronista, un gesto de cercanía con el kicillofismo y un aviso a la Casa Rosada de que el conflicto por la Reforma Laboral no se limitará al Congreso.


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