Cierre de FATE: un reflejo de la crisis industrial argentina

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INFORME ESPECIAL: La histórica fábrica de neumáticos FATE, con 80 años de trayectoria en Argentina y la única de capitales nacionales en su rubro, anunció el cierre definitivo de sus operaciones y el despido de 920 trabajadores de su planta en San Fernando.

Esta decisión, comunicada a los empleados en la madrugada, se atribuye a los “cambios en las condiciones de mercado”, específicamente a la “apertura descontrolada de las importaciones” y el “masivo ingreso de neumáticos chinos” que han desplomado las ventas y hecho “imposible competir con China”.

Impacto laboral y contexto empresarial del cierre de FATE

El cierre de FATE no solo afecta directamente a los 920 trabajadores de la planta de San Fernando, sino que también se estima la pérdida de alrededor de mil empleos indirectos.

La empresa, conducida por Javier Madanes Quintanilla, ha asegurado que se liquidarán las indemnizaciones de ley y haberes pendientes. Esta medida se produce en un contexto donde FATE operaba al 30% de su capacidad, en línea con el sector del caucho que, según el INDEC, se encontraba al 33,4% en diciembre.

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Javier Madanes Quintanilla, titular de FATE.

La situación de FATE es un síntoma de una problemática más amplia en la industria del neumático. Otras grandes empresas del sector, como Pirelli y Bridgestone, también han experimentado reducciones de personal y procedimientos preventivos de crisis en los últimos años.

El comunicado de la empresa

“Informamos que a partir del día de la fecha Fate cesa la actividad en su planta industrial de San Fernando, provincia de Buenos Aires.

A lo largo de más de ochenta años Fate construyó un liderazgo industrial basado en el empleo calificado, la inversión permanente, el desarrollo tecnológico y un compromiso con la calidad.

Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre.

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En consecuencia, informamos que, en este contexto, y tras haber realizado los mayores esfuerzos posibles para evitarlo, nos vemos obligados a extinguir todos los contratos de trabajo.

Las indemnizaciones de ley y haberes pendientes se depositarán dentro del plazo legal. Agradecemos a colaboradores, proveedores y clientes, que confiaron e hicieron posible nuestra industria”.

El mensaje lleva la firma de “El directorio” y tiene fecha del 18 de febrero de 2026.

La “tormenta perfecta” de la industria argentina

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), documentó que el cierre de FATE no es un hecho aislado, sino parte de una “tormenta perfecta” que afecta a la industria nacional. Entre enero de 2024 y el 5 de febrero de 2026, se registraron al menos 717 casos de conflictividad laboral en Argentina, con la industria concentrando el 62,1% de estos conflictos.

Los despidos fueron la principal causa (63,6%), seguidos por cierres de empresas (12,3%) y suspensiones (10%).

El informe del CEPA destaca que las PYMES fueron las más perjudicadas, representando el 39,1% de los casos, y que el 71,5% de los conflictos se dieron en empresas de capital nacional. Geográficamente, la zona centro del país, incluyendo Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, concentró el 48% de los casos.

Además, el CEPA señala una intensificación de los conflictos laborales después de las elecciones de octubre de 2025, con un aumento significativo en el promedio mensual de casos.

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Protesta en la planta de FATE, en el partido de San Fernando, al norte del Gran Buenos Aires.

Voces críticas: Pedro Wasiejko y la política antiindustrial

Pedro Wasiejko, ex secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y actual titular de FETIA-CTAT, ha responsabilizado directamente al gobierno nacional, a Javier Madanes Quintanilla y a la actual conducción del gremio por el cierre de FATE.

Wasiejko calificó la decisión como “la crónica de una muerte anunciada”, argumentando que las políticas del gobierno de Javier Milei están “destruyendo sistemáticamente el aparato productivo nacional” a través de la “apertura indiscriminada de importaciones, caída brutal del mercado interno, paralización de la industria automotriz y ausencia total de defensa de la producción local”.

Wasiejko recordó el crecimiento y la inversión del sector del neumático entre 2003 y 2015, contrastándolo con la situación actual, que considera una “reedición agravada de las políticas neoliberales de los 90”.

También criticó la responsabilidad empresaria de Madanes Quintanilla por priorizar “balances financieros por sobre la responsabilidad social y productiva”, y a la actual conducción del SUTNA por la “pérdida de contratos de exportación estratégicos” tras un conflicto en 2022, lo que dejó a las empresas dependiendo exclusivamente de un mercado interno “devastado”.

El ex titular del SUTNA advirtió que el cierre de FATE es solo el comienzo de un proceso más profundo y doloroso si no se revierte el rumbo actual, y convocó a una reacción urgente del gobierno, los empresarios y el sindicato para defender el empleo y la producción nacional.


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