La Cámara Alta no convalidó las candidaturas propuestas por Javier Milei para la Corte. El tema llevaba casi un año sin definición. Resta ver que actitud tomará García-Mansilla, que asumió enm el máximo tribuanl en febrero, a través de un decreto del Presidente.
El pliego de García-Mansilla fue rechazado con 51 votos en contra, 20 a favor y ninguna abstención, mientras que el de Lijo obtuvo 43 votos negativos, 27 a favor y una abstención. De este modo, el Senado impidió el acceso de ambos jueces al máximo tribunal.
En el caso de Lijo, quien aún no había asumido debido a que el Tribunal Supremo no aceptó su solicitud de licencia en el Juzgado Federal N°4 de Comodoro Py, la votación resultó en 27 votos positivos, 43 negativos y 1 abstención. Por su parte, García-Mansilla, quien ya había tomado posesión de su cargo en la Corte, recibió 20 votos a favor y 51 en contra. Al no alcanzar los dos tercios de los votos necesarios y al superar el número requerido para bloquear su designación, ninguno de los dos candidatos logró ser aprobado.
La situación de García-Mansilla desencadenará un conflicto de poderes y posibles reclamos judiciales, ya que los legisladores que votaron en su contra argumentan que su nombramiento debe ser anulado, ya que corresponde al Senado designar a los jueces de la Corte. Desde el oficialismo, se defendió la legalidad de su designación por decreto del Poder Ejecutivo, subrayando que su mandato es válido hasta el 30 de noviembre próximo. García-Mansilla, por su parte, aseguró que solo podría ser removido por un juicio político.
Con la resolución de este jueves, finalizó el proceso de designación de los jueces propuestos por Milei en el Senado, aunque el caso de García-Mansilla seguirá siendo tema de debate en futuros capítulos. El Gobierno propuso a Lijo el 20 de marzo de 2024 para ocupar la vacante dejada por Elena Highton de Nolasco en noviembre de 2021, mientras que a García-Mansilla lo postuló antes de la jubilación de Juan Carlos Maqueda, quien dejó la Corte en diciembre tras cumplir 75 años.
El 28 de mayo, los pliegos fueron formalmente enviados al Senado, donde fueron presentados en la sesión del 12 de junio. Ambos jueces participaron en audiencias públicas ante la Comisión de Acuerdos los días 21 y 28 de agosto, respectivamente. Sin embargo, ninguno de los pliegos logró reunir las firmas necesarias para avanzar al recinto.
El dictamen de Lijo finalmente se consiguió el 12 de febrero de este año, durante las sesiones extraordinarias, con la última firma de la senadora Lucía Corpacci, cercana a Cristina Kirchner. Aunque se especuló con una sesión el 20 de ese mes, el oficialismo no logró asegurar los votos, lo que llevó al presidente a designarlos por decreto, una decisión que generó amplias críticas.
Al día siguiente de la publicación del decreto en el Boletín Oficial, García-Mansilla prestó juramento en una ceremonia reservada presidida por los jueces del Tribunal Supremo Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, y asumió su cargo dos días después.
Unión por la Patria, cuyos miembros votaron a favor de Lijo, se mostró particularmente en contra de García-Mansilla, a quien criticaron por su perfil “conservador”. Además, cuestionaron que el Gobierno no propusiera al menos a una mujer para alguno de los dos puestos vacantes.
La postura contra García-Mansilla se endureció aún más tras sus declaraciones en la audiencia pública, cuando fue consultado sobre el impacto de la designación por decreto. El catedrático reconoció que la elección de un juez por este método podría afectar la independencia judicial, una declaración que generó aún más rechazo.
A pesar de los intentos de algunos aliados del Ejecutivo para retirar los pliegos y evitar la derrota, el Gobierno decidió no hacerlo. La sesión de este jueves, crucial para la designación de los jueces, no fue presidida por la vicepresidenta Victoria Villarruel debido a la ausencia de Milei, quien se encontraba nuevamente en Estados Unidos. La sesión fue abierta por la vicepresidenta del Senado, Silvia Sapag, y presidida más tarde por Bartolomé Abdala.