En un día clave para el debate legislativo, el Senado de la Nación se dispone a aprobar la Reforma Laboral. Las calles aledañas fueron el epicentro de una masiva movilización nacional impulsada por el Frente de Unidad Sindical (FreSU), una coalición que congrega a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), diversas fracciones de la CGT, partidos opositores y movimientos sociales.
El objetivo central fue manifestar un rotundo rechazo a la reforma laboral y a la propuesta de modificación del Régimen Penal Juvenil, proyectos que, según los manifestantes, atentan contra los derechos de los trabajadores y la soberanía nacional.
La jornada de protesta en la Ciudad de Buenos Aires culminó con una nutrida columna de manifestantes frente al Congreso Nacional.
Desde allí, Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de la CTA, articuló la preocupación del sector sindical ante lo que consideró un intento gubernamental de “imponer un silencio de cementerio”.
Godoy hizo un llamado a la unidad y la resistencia, subrayando que “nuestra responsabilidad es rebelarnos ante esta realidad” y que el FreSU representa “la voluntad de organizaciones decididas a unificar fuerzas para frenar este avance contra la soberanía nacional, las industrias y las condiciones de vida de nuestro pueblo”.
Paralelamente, la voz de Daniel Yofra, secretario general de la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón, resonó con fuerza en la Plaza Congreso. Acompañado por referentes sindicales como Abel Furlan (UOM) y Rodolfo Aguiar (ATE), Yofra advirtió que la aprobación de la reforma laboral significaría “abrir la puerta del infierno”.

En un tono desafiante, anunció la intención del FreSU de “construir un paro por tiempo indeterminado”, enfatizando que “se lo vamos a demostrar con todos los trabajadores en la calle y con todas las huelgas que podamos hacer”. Su discurso también incluyó un llamado a la acción y a la necesidad de líderes sindicales comprometidos, afirmando que “no es momento ni para tibios ni para traidores”.
Mariana Mandakovic, Secretaria Adjunta de la CTA, complementó las declaraciones, asegurando que la lucha es un proceso continuo. “Esta lucha no termina acá. Sabemos que debemos intensificar un plan de lucha para recuperar los derechos que un grupo de legisladores traidores nos ha robado de un plumazo”, expresó.
Además, Mandakovic adelantó la organización de un “gran paro y movilización feminista” para el 9 de marzo, en el marco del Día Internacional de las Mujeres y Diversidades Trabajadoras, vinculando la reforma laboral con un beneficio para “los grandes grupos económicos” a expensas de los trabajadores.
Esta movilización en la Ciudad de Buenos Aires se suma a una serie de acciones previas del FreSU, que incluyeron protestas en Córdoba y Rosario, así como huelgas nacionales coordinadas con el tratamiento del proyecto en el Congreso. El frente sindical deja en claro su determinación de mantener la presión y escalar las medidas de fuerza ante lo que consideran un “ataque a los derechos laborales y sociales”.
