Trabajadores de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA), iniciaron este viernes a las 0:00 una Huelga Nacional con “paro activo y movilización” en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La medida se enmarca en el plan de lucha del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), espacio que nuclea a distintas organizaciones gremiales.
La convocatoria incluye una movilización prevista para las 10 de la mañana hacia el Congreso de la Nación Argentina, con concentración en la intersección de Avenida de Mayo y Salta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Paro contra “una reforma regresiva”
En el comunicado difundido por su Comisión Directiva, la federación sostiene que la reforma constituye “un eslabón de una larga cadena de políticas antiobreras” y afirma que “no incluye ni un solo artículo que favorezca a las y los trabajadores”.
El gremio encuadra la iniciativa en lo que define como una ofensiva más amplia contra el mundo del trabajo. “Este gobierno le declaró la guerra a la clase trabajadora con sus políticas económicas, que destruyen la producción y el empleo”, señalaron. También cuestionaron los “despidos masivos en el ámbito estatal y público”, el “techo paritario contra el salario” y la implementación de “decretos y leyes restrictivos” de derechos laborales.

Según la organización, el proyecto fue tratado “de forma exprés y sin participación de los trabajadores” y avanza sobre aspectos centrales de la legislación vigente. Entre los puntos más cuestionados, mencionan la modificación de la jornada laboral mediante la implementación del denominado “Banco de Horas”, que “destruye la limitación diaria de la jornada laboral” y habilita su extensión hasta 12 horas. También advierten que la iniciativa permite a la parte empleadora fraccionar las vacaciones.
Derecho de huelga y convenios colectivos
Otro de los ejes del rechazo sindical es la regulación del derecho de huelga y de las asambleas. El texto difundido por la federación sostiene que la reforma “limita inconstitucionalmente, al punto de la prohibición, el ejercicio del derecho de huelga y las asambleas” y que “fractura los convenios colectivos de actividad”.
Para el gremio, el objetivo de esos cambios es “intentar negarnos la posibilidad de luchar por el Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición constitucional y legal, que permite vivir con dignidad a cada trabajadora y a cada trabajador”.
En esa línea, la organización asegura que, lejos de promover la creación de empleo registrado, la reforma “facilita y abarata los despidos”. Además, cuestiona la creación de un “Fondo de Asistencia Laboral”, al que describe como “un fenomenal negocio financiero” que utilizaría fondos de jubilados para afrontar indemnizaciones.
Críticas al impacto en la Justicia laboral
La FTCIODyARA también advierte sobre cambios en el fuero laboral. Según el comunicado, la reforma “destruye la Justicia Nacional del Trabajo”, al disponer el cierre de juzgados y salas de Cámara, el despido de trabajadores judiciales y la modificación de normas procesales.
De acuerdo con la entidad sindical, estas medidas buscarían “impedir que las y los trabajadores puedan reclamar judicialmente contra esta reforma y todos los efectos que tendrá en sus vidas a partir de ahora”.
Respuesta a las cámaras empresarias
En el mismo documento, la Federación responde a cuestionamientos formulados por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), que habría acusado a los gremios del FreSU de ejercer una “resistencia corporativa al cambio” y señalado que el problema central es “la formalización del mercado laboral, que podría duplicarse con una mejora de la legislación”.
Desde el sindicato replicaron que “la historia reciente nos muestra otra cosa” y recordaron que en el complejo industrial oleaginoso la regularización del empleo se logró “haciendo huelga”. Según el comunicado, esa fue “la única razón que las patronales aceiteras entendieron para terminar con el perverso sistema de contratistas” que, aseguran, sostenía esquemas de tercerización laboral con “salarios miserables y condiciones precarias” en tareas habituales de las plantas.
La Federación también sostuvo que, si el sector empresario quisiera duplicar el empleo formal, podría “reducir las jornadas laborales para contratar más empleados, resignando apenas unos puntos de ganancias”.
“Seguiremos luchando”
En el tramo final del documento, el gremio afirma que las patronales están “ansiosas por aplicar esta nueva legislación restrictiva contra el derecho de huelga, de asamblea, de democracia sindical y de organización colectiva” y sostiene que participaron en la redacción del proyecto.
“Pero que nadie tenga duda de que seguiremos luchando. Porque con la fuerza de las y los trabajadores, con la unidad y la conciencia de clase, todo es posible”, concluye el comunicado firmado por la Comisión Directiva de la Federación, que encabeza la medida de fuerza iniciada a la medianoche y que este viernes, a las 11, ya se desarrolla con cese de actividades y movilización en curso hacia el Congreso.
