A partir de las pericias que alertan sobre la salud de Konstantin Rudne y de la indiferencia de la Fiscalía de Bariloche, en el entorno del acusado por la supuesta Secta rusa preguntan: ¿por qué se lo condena a muerte?
El caso de Konstantin Rudnev es un ejemplo escalofriante de cómo la burocracia y la indiferencia institucional pueden poner en riesgo la vida de un detenido. A pesar de los alarmantes informes médicos que advierten sobre su estado crítico, la Fiscalía de Bariloche insiste en mantenerlo en la cárcel de Rawson, un lugar que los expertos han calificado como una amenaza para su supervivencia.
La defensa de Rudnev expuso la gravedad de su estado de salud con pruebas irrefutables: una pérdida de 30 kilos, una fibrosis pulmonar avanzada y la necesidad urgente de un centro de alta complejidad. La Unidad N.º 6 de Rawson no solo no puede tratarlo, sino que sus condiciones (falta de ventilación, exposición al humo) agravan su cuadro.
Konstantin Rudnev en declaraciones a Puro Contenido sostuvo: “En las presentaciones que hice con mis abogados está claro que no asisto a las audiencias porque no me siento bien y estoy muy enfermo. Además, en las audiencias no entiendo absolutamente nada porque el interprete no puede traducir todo, solo entiendo ruso y hablan todo el tiempo en español. Cuando participe me quedé sin entender y sin participar por mucho tiempo y además sufriendo dolores en mi cuerpo”.
La estrategia fiscal y la mentira de la “negativa”
Para justificar su apelación contra la prisión domiciliaria, la Fiscalía ha recurrido a un argumento que la defensa ha calificado de manipulación: la supuesta negativa de Rudnev a recibir atención médica.
La realidad es una denuncia de violación de derechos:
- El engaño del formulario: Rudnev, que no habla español, firma formularios que en el texto impreso dicen que “rechaza el tratamiento”.
- El ruego ignorado: En esos mismos formularios, Rudnev escribe a diario en ruso, pidiendo desesperadamente: “Solicito medicamentos, medicación y atención médica”.
- La barrera idiomática: La comunicación se realiza con un traductor automático (Google Translate), lo que imposibilita un diagnóstico y tratamiento adecuado.
Al sostener que Rudnev se niega a ser atendido, la Fiscalía no solo miente, sino que intenta usar en su contra la deficiente atención médica que el propio sistema penitenciario le proporciona.
Este es un punto crucial que debe ser expuesto abiertamente: para la defensa de Rudnev, la Fiscalía está consciente de que la atención es deficiente y, además, intenta culpar a la víctima de esa deficiencia.
La defensa solicitó que Rudnev asista a la menor cantidad de audiencias posible para evitar un mayor deterioro de su salud. Es imperativo, plantearon, que la Fiscalía detenga su persecución y permita que Rudnev reciba el tratamiento que su estado crítico exige, antes de que sea demasiado tarde. “La justicia no puede ser ciega al sufrimiento humano”, afirmaron.
