“Nos dijeron que era mejor que nos reconozcamos como víctimas”: la denuncia de una docente imputada en la Causa Rudnev

Causa Rudnev

Vera Zhidkova, docente y una de las imputadas en la Causa Rudnev, denunció presiones, amenazas y falta total de pruebas. Asegura que la causa está “armada” y que la fiscalía actúa sin control.

La causa judicial por presunta trata de personas de Konstantin Rudnev y 20 personas más sumó otro testimonio crítico sobre la investigación. Esta vez, quien habló fue Vera Zhidkova, una de las imputadas que decidió contar su versión. Su relato es directo y está cargado de denuncias graves. “Toda mi vida trabajé en la educación de niños y nunca estuve en ninguna organización ilegal”, afirmó. Desde ese punto, cuestionó de manera frontal la acusación en su contra. Y dejó al descubierto lo que define como un proceso lleno de irregularidades.

Zhidkova explicó que llegó a Argentina antes de las fiestas de fin de año. Según relató, su objetivo era simplemente pasar unas vacaciones. “Vine a Argentina para descansar, nada más”, sostuvo. Su vida, dijo, siempre estuvo ligada a la docencia. Una actividad que, según remarcó, requiere controles legales y financieros constantes. Por eso considera absurdo estar imputada en una causa de trata.

Uno de los puntos más duros de su testimonio es su situación actual. “Nunca me sentí tan indefensa en mi vida”, afirmó. La imputada explicó que, tras la retención de su pasaporte, quedó completamente dependiente. “Hoy me sostienen económicamente mis hijos”, agregó. Esta situación, según dijo, es completamente nueva para ella y paulatinamente se está acomodando después de la audiencia del 1 de abril de este año en la que decidieron que los imputados vuelvan a tener su documentación

La mujer también habló del impacto emocional del proceso. “Mis hijos dicen que todo esto es una pesadilla”, relató. Durante meses, aseguró, esperaron que la Justicia resolviera la situación. Creían que se trataba de un error. Pero con el paso del tiempo, esa expectativa se desvaneció. “Ahora sentimos que nada bueno nos espera”, sostuvo.

“Me amenazaron con cárcel y violencia”

Uno de los tramos más impactantes de la entrevista tiene que ver con su detención. Zhidkova denunció presiones directas por parte de las autoridades. “Me obligaban a firmar documentos en blanco”, afirmó. Según relató, esos papeles no tenían contenido. Y se los imponían bajo amenazas.

Causa Rudnev

Las amenazas, según su testimonio, fueron explícitas. “Me decían que me iban a poner esposas, que iba a ir a la cárcel y que podía sufrir daño físico”, sostuvo. Estas situaciones ocurrieron, según explicó, en un contexto de incomunicación. Sin asesoramiento legal inmediato. Y sin entender completamente lo que estaba ocurriendo.

Además, denunció que no se le permitió ejercer su defensa. “No me dejaban explicar nada”, afirmó. Incluso relató que los documentos que intentaba rechazar eran reemplazados constantemente. “Rompían los papeles y traían otros nuevos para que firme”, explicó. Todo esto configura, según su relato, un escenario de presión sistemática.

El rol de las defensoras en la Causa Rudnev y el “consejo” de declararse víctima

Zhidkova también apuntó contra la intervención de las defensoras públicas. Según su testimonio, le sugirieron una salida concreta. “Nos dijeron que era mejor que nos reconozcamos como víctimas”, afirmó. Esta recomendación, según dijo, fue directa. Y se dio en el lugar de detención.

Para la imputada, esto representa una contradicción fuerte. Porque implicaría aceptar una situación que, según sostiene, no existió. “Nunca fui víctima de nada”, remarcó. Esta línea coincide con otros testimonios dentro de la causa.

“No hay ninguna prueba”

Uno de los ejes centrales del testimonio es la falta de evidencia. Zhidkova fue categórica. “No escuché ni un solo argumento en mi contra”, afirmó. Esta frase resume su percepción del proceso. Y pone en duda la solidez de la causa.

También recordó una audiencia clave. “Un juez nos escuchó y dijo que no había fundamentos”, relató. Según explicó, esa fue la única instancia donde pudo hablar. Y donde sintió que se evaluó realmente la situación. “Esa es la única decisión con la que estoy de acuerdo”, agregó.

Sin embargo, esa resolución no se sostuvo. La imputada denunció que el proceso continuó sin cambios. Y sin nuevas pruebas. Esto, según dijo, refuerza la idea de arbitrariedad. Y deja abierta una pregunta central sobre el caso.

Nacionalidad y discriminación

Zhidkova también planteó otro punto polémico. “Lo único que tenemos en común es que somos rusos”, afirmó. Para ella, la nacionalidad es un factor que influyó en la causa. Y que se utilizó como elemento de sospecha.

En el cierre de la entrevista, Zhidkova dejó un mensaje claro. “Le pido al juez que escuche los hechos y la verdad”, afirmó. Su pedido apunta a una revisión profunda del caso. Y a una evaluación basada en pruebas concretas.

También destacó el apoyo que recibió de organizaciones. “Muchos nos dicen que sienten vergüenza por lo que pasa”, relató. Esto, según explicó, refuerza su convicción de que algo está fallando en el proceso.


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