Inteligencia Artificial y la ley de protección de datos personales que corre detrás de la tecnología
Argentina sancionó su ley de Hábeas Data en el año 2000, cuando proteger la privacidad significaba resguardar un archivo. Ahora, la Inteligencia Artificial (IA), no guarda archivos: construye patrones, predice conductas y aprende de datos que muchas veces fueron subidos a internet mucho antes de que esta tecnología existiera. El desfasaje entre la norma y la máquina ya no es una hipótesis académica: es el problema regulatorio central de la década.
