La investigación contra Konstantin Rudnev se prolonga por un año más debido a la complejidad de las pruebas, incluyendo discos encriptados, traducciones del ruso y análisis de sustancias incautadas.
A un año del inicio de la causa que con la investigación contra Konstantin Rudnev, señalado como el aparente líder de una organización acusada de captar a una presunta víctima con fines de explotación sexual, sumó otra página en una de las historias judiciales más relevantes de la región en los últimos años.
El juez subrogante Gustavo Zapata otorgó recientemente la extensión de la prisión preventiva por otros 12 meses, trasladando la fecha de detención hasta el 3 de abril de 2027. La decisión se tomó en una audiencia donde la fiscalía, bajo la órbita de Fernando Arrigo, expresó una serie de diligencias pendientes que impiden todavía elevar la causa a juicio.
El desafío de las pruebas digitales: discos encriptados y falta de software
Durante la audiencia realizada el 1 de abril, el Ministerio Público Fiscal expuso varios puntos que consideró cruciales para que Rudnev siga alojado en la Unidad de Detención de Rawson. Uno de los principales fue la incapacidad de procesar cierta prueba digital.
En concreto, se planteó que el equipo técnico cuenta con un disco rígido de ocho terabytes -secuestrado- que se encuentra cifrado y, hasta el momento, los investigadores no poseen el software necesario para romper la encriptación y analizar su contenido.
En simultáneo, se reveló que no se cuenta con un dispositivo de almacenamiento con la capacidad suficiente para albergar la enorme cantidad de información documentada, la cual supera los 50 gigabytes distribuidos en más de 115 dispositivos electrónicos secuestrados.
La barrera idiomática y las traducciones oficiales en la Causa Rudnev
Otra de las complejidades radica en la barrera idiomática. Gran parte del material probatorio se encuentra en idioma ruso.
Ante los reclamos de la defensa por la falta de fidelidad en las traducciones, la justicia debió designar traductores oficiales. Este proceso demora los plazos teniendo en cuenta la complejidad del idioma y sus posibles interpretaciones.
Incertidumbre científica sobre las pastillas secuestradas
Otro de los ejes que generó fuertes críticas de la defensa fue el estado de las pericias químicas. Ya que todavía no se constató científicamente el tipo de sustancia que contienen las grandes cantidades de pastillas incautadas en los operativos.
La fiscalía argumentó que es «indispensable» determinar si estos fármacos poseen efectos psicotrópicos o qué impacto producen en el organismo, especialmente tratándose de medicamentos de origen extranjero.
No obstante, la falta de recursos locales obliga a trasladar las muestras a Buenos Aires.
La postura de la fiscalía y las medidas probatorias en curso
Fuentes fiscales confirmaron al Diario Río Negro la posición del equipo que dirige Fernando Arrigo, durante la audiencia. “En la misma se planteó la prórroga de la prisión preventiva de Rudnev; prórroga de la investigación por el término de un año más (vencimiento en abril de 2027) y prórroga de las medidas de coerción para las restantes imputadas a lo que el juez (Zapata) hizo lugar a todo”, se aseguró.
La prórroga otorgada “se fundó en que existe medidas probatorias en curso de las cuales la fiscalía aún no tiene el resultado” entre las que se destacó el “peritaje de 12 dispositivos electrónicos; certificación de elementos que está haciendo la DUOF y terminan el 10/04”.
En este punto se destacó el análisis de fármacos secuestrados a Konstantin Rudnev que deben ser peritados por el laboratorio químico de la Policía Federal Argentina (PFA), en la Ciudad de Buenos Aires.
Respecto a la situación con el disco de memoria la fuente judicial confirmó que “se hizo mención a un disco rígido de 8 terabytes que se encontró, que para abrirlo la Gendarmería Nacional Argentina planteó la necesidad de desencriptarlo. “También pidieron otro disco externo y estamos en tratativas con Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), para que nos manden uno desde Buenos Aires”.
De igual manera, se confirmó el pronto envío de un oficio de cooperación de la Procuración “para tomarle entrevistas a algunas personas que viven en Indonesia, Serbia y Rusia”.
Estas testimoniales serán realizadas en las correspondientes embajadas y podrían tardar varias semanas, razón por la cual este punto fue planteado como argumento fiscal para pedir la extensión del período de investigación.
La dura crítica de la defensa
La medida fue duramente criticada por la defensa encabezada por Martín Sarubbi, quien planteó faltas de argumentos en la causa. Durante la audiencia, la defensa ejercida por Martín Sarubbi hizo hincapié en que la imposibilidad de solventar estos hechos técnicos detallados por la fiscalía, en el lapso de un año, representa una falencia del Estado.

“¿Cómo puede ser que en un año no pudieron enviar a Buenos Aires para analizar aunque sea un muestreo de un grupo de medicamentos?, plantearon desde la defensa.
“Desde hace un año sabemos que existe un metro cúbico de medicamentos secuestrados y ni siquiera se ha podido analizar una sola muestra. Lo que hemos escuchado son excusas, no fundamentos jurídicos válidos”, afirmaron.
Sobre la falta de espacio en discos se argumentó que “el hecho de que exista un disco rígido de ocho terabytes no significa absolutamente nada por sí mismo. No sabemos siquiera si ese disco tiene contenido relevante o si está vacío”.
Durante el uso de la palabra, el abogado penalista remarcó que las limitaciones del Estado no pueden trasladarse a los imputados. “No puede alegarse la falta de recursos para restringir derechos”, sostuvo.
Sarubbi puso el foco en la ausencia de pruebas directas contra su defendido. “Se pretende sostener una investigación sin hechos comprobables y hasta el momento es claro que Konstantin Rudnev es inocente”, señaló antes de que el juez resuelva.
El defensor señaló en ese sentido que la causa tiene fallas “estructurales”.

