Durante una audiencia realizada esta semana, la defensa de Konstantin Rudnev solicitó suspender el traslado previsto para una evaluación del Cuerpo Médico Forense.
El abogado defensor Martín Sarubbi sostuvo que el ciudadano ruso atraviesa un delicado postoperatorio y advirtió que cualquier desplazamiento podría agravar su estado de salud. La fiscalía rechazó el planteo y sostuvo que el examen médico ordenado por la Cámara Federal de Casación debe realizarse sin más demoras
El planteo fue formulado por Sarubbi, quien remarcó que Rudnev continúa recuperándose de una cirugía compleja y que aún permanece bajo indicación médica de reposo. Según explicó, la intervención quirúrgica fue practicada recientemente y el período de recuperación indicado por los especialistas se extiende durante cuarenta y cinco días.
Durante la audiencia, Sarubbi solicitó que se escuchara el testimonio de distintos profesionales médicos que examinaron al ciudadano ruso en los últimos días. Entre ellos mencionó a especialistas que elaboraron informes sobre la evolución del cuadro clínico posterior a la operación y sobre los riesgos que implicaría un traslado en las condiciones actuales.
La defensa remarcó que el cuadro médico presenta dificultades que exceden una recuperación quirúrgica convencional. Según señaló el abogado, uno de los informes incorporados recientemente describe complicaciones postoperatorias y una evolución que exige controles permanentes y condiciones adecuadas de recuperación.
“Lo que estoy planteando es una cuestión casi humanitaria”, sostuvo Sarubbi durante la audiencia. El abogado afirmó además que interrumpir el período de recuperación prescripto por los médicos podría derivar en consecuencias negativas para la salud del imputado. A su criterio, cualquier evaluación médica integral debería realizarse una vez que exista alta médica definitiva.

La fiscalía, representada por Tomás Labal, rechazó el pedido de suspensión. El representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que la Cámara de Casación ordenó expresamente la realización de una evaluación interdisciplinaria del estado de salud de Rudnev y consideró que no existen impedimentos para avanzar con ese procedimiento.
Según planteó Labal, incluso si existieran limitaciones para el traslado, el propio Cuerpo Médico Forense podría eventualmente concurrir al domicilio donde el imputado cumple actualmente prisión domiciliaria. Para la fiscalía, lo relevante es que el examen se realice cuanto antes, de modo de contar con un diagnóstico oficial e independiente.
La discusión giró además en torno al alcance de las recomendaciones médicas emitidas por los profesionales que participaron de la cirugía. Mientras la defensa interpretó que existe una necesidad de reposo estricto y de evitar traslados, la fiscalía señaló que las constancias médicas hacen referencia principalmente a evitar esfuerzos físicos y desplazamientos prolongados.
La salud de Rudnev en el centro del debate
En paralelo al debate jurídico, el entorno de Rudnev volvió a cuestionar con dureza la actuación de la fiscalía en relación con su estado de salud. Personas cercanas al ciudadano ruso sostienen que durante su permanencia en prisión existieron demoras en estudios, consultas y tratamientos médicos que habrían contribuido al deterioro físico que presenta actualmente.
Según esa postura, distintos especialistas advirtieron en reiteradas oportunidades sobre la necesidad de controles médicos específicos y sobre la gravedad de algunas patologías diagnosticadas. Señalan, asimismo, que la pérdida de peso registrada durante el período de detención y las complicaciones que derivaron en la intervención quirúrgica deberían ser valoradas especialmente por los tribunales.
Desde ese entorno sostienen además que el juez federal Gustavo Javier Zapata actuó con criterio humanitario al conceder la prisión domiciliaria por razones médicas. Recuerdan que aquella resolución estuvo respaldada por informes clínicos que describían un deterioro significativo de la salud del imputado, junto con recomendaciones expresas de recuperación fuera del ámbito penitenciario.

“Lo que estoy planteando es una cuestión casi humanitaria”, sostuvo Martín Sarubbi, el abogado de Rudnev, durante la audiencia.
Las críticas más severas apuntan contra la fiscalía federal de Bariloche. Allegados a Rudnev afirman que existe una actitud de permanente oposición a las medidas vinculadas con su atención médica y consideran que la insistencia en acelerar determinadas decisiones resulta difícil de explicar frente a los informes elaborados por especialistas.
Uno de los episodios mencionados por ese entorno refiere a discusiones anteriores sobre exámenes médicos y estudios complementarios. Según sostienen, en distintas oportunidades los profesionales de la salud recomendaron evaluaciones específicas que luego fueron objeto de controversias procesales. Para quienes acompañan al imputado, estas situaciones generan dudas sobre la objetividad con que se analizan los aspectos sanitarios de la causa.
Durante la audiencia, Sarubbi recordó también las condiciones en que Rudnev fue trasladado anteriormente desde Rawson hacia la provincia de Buenos Aires. El abogado afirmó que se trató de un viaje de más de veinte horas, realizado cuando el estado de salud de su defendido ya era delicado. “Pregúntenle al señor Rudnev en qué condiciones fue trasladado”, expresó en uno de los pasajes más tensos del debate.
Por el momento no hubo una decisión definitiva sobre el planteo formulado por la defensa. Lo que sí quedó en claro durante la audiencia es que la cuestión médica se transformó en uno de los principales ejes de la causa.
Mientras la fiscalía insiste en avanzar con las evaluaciones ordenadas por Casación, la defensa sostiene que cualquier medida deberá contemplar prioritariamente la recuperación postoperatoria y los riesgos que podría implicar un nuevo traslado. Por eso, la evolución de la salud de Rudnev, las conclusiones que eventualmente arroje el Cuerpo Médico Forense y las futuras decisiones judiciales aparecen ahora como factores determinantes.
Desde el entorno de Rudnev sostienen que lo ocurrido excede el terreno de un simple desacuerdo procesal. “Esto ya no es simplemente un error procesal. Es una cadena de acciones deliberadas dirigidas a dañar la salud y el bienestar de una persona cuya culpabilidad no ha sido probada”, afirman quienes acompañan al ciudadano ruso. Y advierten que, de aquí en más, cada paso del proceso será observado de cerca: “Cualquier intento adicional de influir en los médicos, presionar a las comisiones médicas o continuar con la línea de destrucción de la salud será registrado y recibirá una evaluación jurídica y pública”.
Uno de los momentos más tensos de la audiencia se produjo sobre el final del debate, cuando se discutió la forma en que deberá intervenir el Cuerpo Médico Forense.
Según la interpretación de la defensa, algunas expresiones realizadas por la fiscalía fueron entendidas como una anticipación de cuál debería ser el alcance de la pericia ordenada por la Justicia.
Esa situación motivó una inmediata respuesta del abogado Martín Sarubbi, quien cuestionó cualquier posibilidad de condicionar el trabajo de los especialistas médicos que deberán evaluar el estado de salud de Rudnev.
“De ninguna manera ningún magistrado, ningún abogado ni ningún representante del Ministerio Público le puede decir al Cuerpo Médico Forense cómo tiene que hacer las cosas. Son profesionales de la medicina”, sostuvo Sarubbi durante la audiencia.
El defensor agregó que “colocarse en ese peldaño de superioridad del Ministerio Público Fiscal por sobre el Cuerpo Médico Forense, que es un órgano autónomo, es absolutamente improcedente”.
También calificó como “alarmante” cualquier intento de sustituir una evaluación científica por opiniones o interpretaciones jurídicas.
En ese mismo tramo de la audiencia, Sarubbi insistió en que será exclusivamente el organismo pericial quien deberá determinar las condiciones médicas del examen.
“Es el órgano con autoridad científica el que debe determinar si necesita ver al paciente, si puede trasladarse o no, y en qué condiciones corresponde hacerlo”, afirmó.
Para la defensa, cualquier decisión sobre la recuperación postoperatoria de Rudnev debe surgir de criterios médicos objetivos y no de valoraciones ajenas a esa especialidad.
El conflicto judicial también adquirió una dimensión institucional más amplia.
Según señalaron allegados al ciudadano ruso, ya fueron presentadas denuncias vinculadas al caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante organismos de las Naciones Unidas.
Además, recuerdan que a lo largo del expediente se promovieron en reiteradas oportunidades pedidos de recusación contra los fiscales intervinientes, incluso impulsados por la mujer que la acusación identifica como presunta víctima dentro de la investigación.
Desde el entorno de Rudnev sostienen que esos antecedentes muestran que la controversia excede ampliamente la discusión sobre una medida cautelar o una cuestión médica puntual.
Aseguran que distintos organismos, observadores internacionales y especialistas en derechos humanos siguen con atención la evolución del expediente y particularmente las decisiones relacionadas con la salud del imputado.
En ese contexto, cada audiencia y cada resolución judicial son observadas con especial interés fuera de la Argentina. La repercusión internacional aparece hoy como uno de los elementos más sensibles del caso.
Mientras la Justicia argentina continúa analizando la situación procesal y médica de Rudnev, sectores que respaldan al ciudadano ruso afirman que el desarrollo de la causa ya trascendió las fronteras nacionales y comenzó a generar debates en ámbitos jurídicos y académicos del exterior.
Bajo esa mirada, las decisiones que se adopten en las próximas semanas no solo tendrán impacto dentro del expediente, sino también en la evaluación que distintos observadores internacionales realizan sobre el funcionamiento del sistema judicial argentino.
