El ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, planteó durante el Neuquén Day en Buenos Aires que el desafío de la provincia no pasa solamente por monetizar los recursos de Vaca Muerta, sino por generar las condiciones para construir nuevas actividades económicas a largo plazo. La reducción del costo energético, la competitividad y la llegada de inversiones aparecen como factores centrales de esa estrategia.
El desarrollo de Vaca Muerta atraviesa una etapa de fuerte expansión, pero para el Gobierno de Neuquén el desafío ya no consiste únicamente en aprovechar el potencial de los hidrocarburos.
La discusión empieza a incorporar una pregunta de más largo alcance: qué economía puede construir la provincia mientras los recursos energéticos actuales todavía son capaces de generar ingresos y cómo preparar una transición hacia nuevas actividades productivas.
Ese fue uno de los ejes planteados por el ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, durante el Neuquén Day realizado en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, donde expuso junto al gobernador Rolando Figueroa y referentes del sector sobre el presente y el futuro energético de la provincia.
En ese contexto, Medele puso el foco en el mandato de generar condiciones que permitan pensar más allá de la coyuntura y planteó una tensión que atraviesa la estrategia provincial: aprovechar Vaca Muerta, pero al mismo tiempo construir las bases de una economía capaz de sostenerse en el futuro.
“Primero es fundamental entender, como explicaba bien el gobernador, nuestro mandato de generar condiciones de futuro. Entonces, para eso, hoy analizando el presente, sabemos que tenemos un gran desafío para monetizar el recurso de hoy, pero a su vez tenemos un gran desafío para dejar un recurso monetizable en el futuro y ese creo que es nuestro mayor desafío hoy”, sostuvo.
La expansión de Vaca Muerta aparece, de ese modo, como una oportunidad que debe ser utilizada para generar capacidades que trasciendan al propio desarrollo hidrocarburífero.
“Enfrentar el crecimiento de Vaca Muerta y todo, sí, hay que hacerlo, es posible, pero también hay que pensar cómo dejamos una economía que tenga ingresos, que tenga energía, que tenga capacidades de generar ese nuevo proyecto”, explicó el ministro.
El costo de la energía como motor de nuevas industrias en Neuquén
Una de las cuestiones centrales planteadas por Medele fue el precio de la energía y su impacto sobre la posibilidad de diversificar la matriz productiva neuquina.
El ministro propuso pensar qué ocurriría si la provincia pudiera reducir significativamente ese costo y qué nuevas actividades podrían desarrollarse a partir de esa ventaja competitiva.
“Siempre nos planteamos, bueno, si el costo de la energía bajara, digamos, un 50%, ¿qué nuevas industrias se podrían instalar en Neuquén?”, señaló.
La respuesta, según el análisis del funcionario, abre un abanico que excede ampliamente a los hidrocarburos. La posibilidad de contar con energía más barata podría favorecer desde actividades vinculadas al turismo hasta nuevos desarrollos productivos y agroindustriales.
“Entonces, cuando uno rápidamente hace ese cálculo, dice, bueno, quizás más centros de esquí, más áreas bajo riego, más generación de producción local. Por lo tanto, entendemos que bajar el costo de la energía es ese camino. Es ese camino para poder facilitar el desarrollo de otras industrias y un poco ese es el trabajo”, afirmó.
La apuesta supone utilizar una de las principales fortalezas que tiene Neuquén, su disponibilidad de recursos energéticos, como plataforma para atraer y desarrollar actividades que permitan diversificar la economía provincial.
Una estrategia pensada a 20 o 30 años
El planteo también implica modificar la escala temporal con la que se analiza el desarrollo de la provincia. Frente a un escenario internacional marcado por la volatilidad de los mercados y por la transición energética, la planificación de largo plazo adquiere un peso cada vez mayor.
Medele remarcó que esa lógica, de todos modos, no resulta ajena a la actividad petrolera. El propio funcionamiento de la industria obliga a tomar decisiones con horizontes de varias décadas.
“Primero que nada, el petróleo como tal trae una mirada de largo plazo. Uno adopta una concesión de 35 años, segundo, invierte en un desarrollo que va a invertir durante cinco, seis, siete años antes de ver un fruto. Por lo tanto, la lógica de largo plazo está incorporada dentro del desarrollo petrolero”, explicó.
El desafío, entonces, consiste en trasladar esa perspectiva hacia una estrategia más amplia de desarrollo económico.
“Lo que sí es importante es, bueno, esa lógica de largo plazo cómo se acompaña con la creación de otro canal. Con el desarollo de otro rubro que también genere”, agregó.

“El desafío es cómo hacemos que esto genere un camino sustentable que reemplace al ingreso del hidrocarburo en el futuro”.
Para el ministro, allí se encuentra uno de los principales cambios en la mirada que impulsa la administración provincial: no cuestionar el desarrollo hidrocarburífero, sino utilizarlo para construir una economía que pueda trascenderlo.
“Acá yo creo que ese es el cambio un poco que puso el gobernador en la mesa, es decir, bueno, este modelo de producción existe y va a pasar. La pregunta no es esa, la pregunta es cómo hacemos que esto genere un camino sustentable que reemplace al ingreso del hidrocarburo en el futuro y que sea, obviamente, aceptado, aceptable y también sustentable”, sostuvo Medele.
Y resumió el objetivo en una condición fundamental: “Que tenga un desarrollo para la comunidad”.
El desafío del costo argentino en Vaca Muerta
La otra variable que aparece en la estrategia neuquina es la competitividad. Durante su exposición, Medele había planteado al costo argentino como uno de los factores que pueden condicionar el desarrollo de nuevas inversiones.
Consultado sobre cuánto depende ese costo de las condiciones nacionales, de la estructura empresarial, de la apertura a las inversiones y de herramientas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el ministro puso el foco en una combinación de factores.
“Bueno, primero ahí vimos en los gráficos, el costo de desarrollo es puro, es competitivo. O sea, nuestros profesionales saben hacer lo que tienen que hacer, tenemos equipamiento, tenemos gente”, afirmó.
Sin embargo, señaló que existen componentes adicionales que encarecen la actividad en la provincia. Entre ellos, ubicó en primer lugar la distancia geográfica respecto de los grandes centros de consumo y de producción de equipamiento.
“Por ahí lo que sí, el costo diferencial tiene que ver con varios temas. Número uno, la lejanía. Estamos lejos de los grandes centros de consumo, ¿no? Y estamos lejos de los grandes centros de producción de equipamiento”, explicó.
La consecuencia es directa sobre la estructura de costos de las inversiones.

“Por lo tanto, traer un equipo a Neuquén son días de barco, camiones, todo eso agrega costo”, detalló.
A ese componente logístico se suma, según Medele, otro vinculado con la normativa y el funcionamiento histórico de la economía argentina.
“El segundo elemento tiene que ver con nuestra historia normativa. Mientras más regulaciones hay, se hace más difícil, pero entendemos que eventualmente esto se va a ir mejorando y va a ir moviéndose a un mercado más abierto, más competitivo. Creemos que tiene que pasar”, sostuvo.
Para el ministro, la propia necesidad de competir en los mercados internacionales terminará funcionando como un incentivo para avanzar en esa dirección.
“Al tener que vender nuestros productos al mercado internacional y tenemos que ser competitivos a nivel internacional, o sea, que va a terminar pasando”, concluyó.
El planteo de Medele deja así delineada una hoja de ruta que combina tres tiempos: el presente de Vaca Muerta, la necesidad de reducir los costos para potenciar nuevas inversiones y la construcción de una economía capaz de generar ingresos cuando el protagonismo de los hidrocarburos comience a disminuir.
En esa transición, la energía deja de ser solamente un recurso para exportar y pasa a convertirse también en una herramienta para transformar la estructura productiva de Neuquén.
