La investigación de la Causa Rudnev, iniciada en Bariloche en 2025, tiene un total de 21 imputados y un testimonio en Cámara Gesell clave para la acusación.
Después de un año de la detención de Konstantin Rudnev en el aeropuerto de Bariloche, la causa por presunta trata de personas continúa su proceso judicial con 21 imputados.
Rudnev permanece en la cárcel de Rawson por la hipótesis inicial de la fiscalía sobre una presunta organización dedicada a la explotación de mujeres. Sin embargo, con el paso de los meses, como se conocieron pocas novedades los acusados reclaman que no hay avances. En ese sentido, la esposa de Konstantin, Tamara Rudneva, afirmó: “Después de un año no aparecieron pruebas concretas que sostengan las acusaciones y confiamos en que eso va a quedar claro en la Justicia argentina”.
De hecho, poco antes de la detención de Konstantin Rudnev, el 25 de marzo de 2025, el juez federal Gustavo Villanueva dictó una resolución con la que no formalizó la investigación por los delitos de trata de personas.
Esa decisión implicó la inmediata liberación de seis mujeres que habían sido detenidas en el marco del caso. La defensa había planteado la falta de pruebas suficientes para sostener la imputación.
A pesar de eso, la fiscalía de Bariloche hizo posteriormente allanamientos y detenciones que hoy son la base de la causa y tiene imputado a Rudnev acusado de encabezar una organización internacional que se dedicaba a la trata de personas con fines de explotación sexual y reducción a la servidumbre.
En esta línea, se lo acusa de haber captado a una embarazada de 22 años traída desde Rusia que el 21 de marzo dio a luz a un bebé en el Hospital Zonal “Dr. Ramón Carrillo” de Bariloche.
El proceso de la Causa Rudnev
Con el avance de la investigación hubo peritajes y documentos que entraron en contradicción con las primeras acusaciones judiciales y policiales. Dos estudios realizados por laboratorios de Gendarmería Nacional determinaron que no había presencia de drogas en los elementos secuestrados.
Según fuentes del caso, los resultados fueron “categóricos” y descartaron sustancias como cocaína, MDMA o fentanilo. Sobre este punto, Tamara Rudneva sostuvo: “Se habló de drogas y los peritajes oficiales demostraron que no había absolutamente nada, eso demuestra que muchas de las hipótesis iniciales no tenían sustento”.

Otro aspecto que fue descartado es la existencia de un pedido de captura internacional contra Rudnev. Un documento oficial de la Policía de Montenegro incorporado al expediente señala que no hay orden de detención, sino un requerimiento de declaración en una causa de tipo económico. Al respecto, Rudneva señaló: “También se instaló que había una captura internacional y quedó demostrado en el expediente que eso no es así, fue otra información incorrecta que se difundió”.
En ese contexto, se conoció que varios meses después la única presunta víctima señalada por la fiscalía, Elena Makarova, declaró en Cámara Gesell que no fue víctima de ningún delito. Sobre este punto, Tamara Rudneva afirmó: “La única persona que fue presentada como víctima declaró claramente que no es víctima de nada ni de nadie, y eso es un dato central dentro del expediente”.
En una entrevista reciente, de hecho, la joven explicó que llegó a la Argentina escapando de una relación violenta en Rusia. “Tenía como objetivo descansar y recuperarme mentalmente”, afirmó. Además, describió su estadía en Bariloche como “tranquila”, con mejoras en su salud y bienestar.
Makarova también relató el momento posterior al parto, cuando se produjo la intervención policial. “Una hora después del nacimiento, llegaron policías y fiscales a interrogarme”, sostuvo.
Según su testimonio, no comprendía lo que ocurría debido a la barrera idiomática. “No sabía de quién era víctima ni por qué sucedía esto”, agregó.
En esa misma línea, la madre de Elena, Irina Makarova, presentó una carta incorporada al expediente en la que rechazó la hipótesis fiscal y afirmó que su hija viajó a la Argentina para escapar de una relación de violencia en Rusia.
“Pedí ayuda para sacar a mi hija de un ambiente de agresión y miedo”, sostuvo, y agregó que en Bariloche la joven “se estaba recuperando y volvía a ser feliz”.
La mujer también denunció que, tras el parto, Elena fue aislada, incomunicada y sometida a condiciones que calificó como degradantes: “Le sacaron el teléfono, la dejaron sola y asustada”, afirmó.
Según su testimonio, “los únicos que la torturaban física y psicológicamente eran quienes decían protegerla”, y concluyó con una frase dirigida a la Justicia: “Lo que le hicieron a mi hija y a mi nieto es imperdonable”.
Por su parte, la defensa de Rudnev, ahora encabezada por el abogado Martín Sarubbi, sostiene: “Toda hipótesis de investigación es legítima, pero en algún momento hay que hablar de hechos comprobables”.
Sarubbi también destacó que la causa se sostiene actualmente sobre una única presunta víctima que negó haber sufrido delito alguno.
Mientras tanto, Rudnev continúa detenido en la Unidad 6 de Rawson a la espera de nuevas resoluciones judiciales. La causa sigue en etapa de revisión y análisis de pruebas.
En este escenario, las próximas audiencias van a ser determinantes para definir el rumbo del expediente. La Fiscalía puede pedir más tiempo para seguir investigando, pero la defensa de Rudnev va a insistir en que Rudnev se someta al proceso bajo un arresto domiciliario por un deterioro en su salud.

