La defensa de Konstantin Rudnev, a cargo del abogado Martín Sarubbi, avanzó con una estrategia centrada en cuestionar la solidez probatoria de la causa y solicitar una revisión de la prisión preventiva, con el objetivo de que el imputado pueda transitar el proceso bajo arresto domiciliario por cuestiones de salud.
En diálogo con este medio, el letrado sostuvo que el eje no está puesto en negar hechos de manera abstracta, sino en demostrar que “no existen elementos concretos que acrediten la imputación”.
Sarubbi explicó que la defensa trabaja sobre un análisis exhaustivo del expediente, que calificó como “voluminoso y complejo”, y advirtió sobre posibles inconsistencias en el material incorporado.
En ese sentido, remarcó que parte de la prueba se encuentra en idioma extranjero y habría sido traducida sin el rigor técnico necesario, lo que podría generar interpretaciones erróneas. “El acceso completo y correcto a la prueba es esencial para garantizar el derecho de defensa”, afirmó.
El abogado también descartó, por el momento, la posibilidad de acuerdos con la fiscalía y señaló que la estrategia se orienta a discutir la falta de sustento de la acusación en sede judicial. “Cuando una causa presenta debilidades estructurales, lo correcto es que eso se debata en el proceso”, indicó. Asimismo, anticipó que la defensa no descarta plantear nulidades si se detectan irregularidades en la obtención o tratamiento de la prueba.
En relación con la detención de su cliente, Sarubbi sostuvo que se encuentra bajo análisis desde el punto de vista del debido proceso. Mencionó particularmente la necesidad de evaluar si se respetaron garantías básicas, como el acceso a intérprete y la correcta información sobre los cargos. “La defensa tiene la obligación de controlar la legalidad de cada acto procesal”, remarcó.
Los pasos de la defensa de Rudnev
Uno de los puntos centrales de la estrategia será la revisión de la prisión preventiva. En ese marco, el abogado consideró que se trata de una medida excepcional que debe estar debidamente fundada y adelantó que solicitarán alternativas menos gravosas.
“El principio de inocencia debe regir durante todo el proceso y la privación de la libertad no puede transformarse en una pena anticipada”, sostuvo, al tiempo que confirmó que insistirán con el pedido de prisión domiciliaria.
Sarubbi también hizo foco en lo que considera debilidades de la acusación, entre ellas la falta de una víctima que sostenga los hechos en los términos planteados por la fiscalía. “En derecho penal, la prueba debe ser clara, concreta y suficiente.

No alcanza con hipótesis o interpretaciones amplias”, explicó. En esa línea, anticipó que la defensa ofrecerá prueba propia, incluyendo testigos y peritajes, para reconstruir los hechos con base en evidencia.
La estrategia incluye además un análisis detallado de la cadena de custodia de los elementos incorporados al expediente. El abogado señaló que cualquier irregularidad en ese proceso puede afectar la validez de la prueba. “La fiabilidad de la evidencia es esencial para sostener una acusación”, indicó. También destacó que el caso tiene una fuerte exposición mediática, aunque insistió en que la resolución debe basarse exclusivamente en lo que surja del expediente.
En paralelo, la esposa de Rudnev, Tamara Rudneva, en declaraciones a Noticias Argentinas aseguró que “después de un año no aparecieron pruebas concretas que sostengan las acusaciones” y manifestó su confianza en que la situación se esclarecerá en la Justicia argentina. La causa, que ya lleva doce meses desde la detención en el aeropuerto de Bariloche, continúa con 21 imputados y con el acusado alojado en la Unidad 6 de Rawson.
Rudneva también recordó que, previo a la detención, el 25 de marzo de 2025, el juez federal Gustavo Villanueva no formalizó la investigación por trata de personas, lo que derivó en la liberación de seis mujeres imputadas por falta de pruebas. Sin embargo, posteriormente se realizaron nuevos allanamientos y detenciones que dieron origen a la causa actual.
En ese contexto, la esposa del imputado señaló contradicciones en la investigación. “Se habló de drogas y los peritajes oficiales demostraron que no había absolutamente nada”, afirmó, y agregó que también quedó descartado un supuesto pedido de captura internacional desde Montenegro. Según explicó, un documento oficial incorporado al expediente indica que solo existía un requerimiento de declaración en una causa económica.
Otro de los puntos destacados por la defensa y el entorno del acusado es la declaración en Cámara Gesell de Elena Makarova, la única presunta víctima señalada en la causa. “La única persona presentada como víctima declaró que no es víctima de nada ni de nadie, y eso es central”, sostuvo Rudneva. La joven, además, había indicado que llegó a la Argentina escapando de una situación de violencia en su país de origen.
En este escenario, la defensa insiste en que el proceso debe avanzar sobre hechos comprobables y no sobre hipótesis. “Toda hipótesis de investigación es legítima, pero en algún momento hay que hablar de pruebas concretas”, reiteró Sarubbi. Mientras tanto, las próximas audiencias serán clave para definir el rumbo del expediente y la situación procesal de Rudnev, en un caso que continúa en etapa de revisión.

