Cuida la Bocha Hockey, el proyecto solidario con reconocimiento de la Fundación Avon

[26 de agosto de 2021] Florencia Fernández Prato es, con María Paz Rodríguez Senese, una de las impulsoras y creadoras de esta iniciativa que trabaja con mujeres privadas de la libertad, a través del hockey. En esta entrevista en Puro Contenido Radio, compartió la alegría de haber sido distinguidas por su tarea por la Fundación Avon.

Florencia Fernández Prato es especialista en neurociencias aplicadas al deporte y cuenta “estamos totalmente agradecida con la Fundación Avon por este reconocimiento que en realidad es un proyecto que tenemos dentro de Cuida la Bocha, que se llama Liderar”.


“Lo que hacemos, es replicar el trabajo que tenemos dentro de la cárcel con las chicas que formaron parte del del equipo, en sus propios barrios y comunidades, para que ellas puedan transmitir los valores para los chicos y chicas de su barrio”, detalla Florencia.


Cuida la Bocha, un proyecto que funciona en la Unidad Penitenciaria 46, de San Martín

El desafío pasa por trabajar con chicas que han recuperado la libertad, que es otro tema importantísimo. Para las personas que pasan por la experiencia de la cárcel, el tema es el día después, cómo volver a la vida anterior, eso que se llama reinsertarse en la sociedad.


“Justamente, ese es el premio que ganamos de la Fundación Avon: el proyecto Liderar, que son las chicas que salen en libertad y para que ellas puedan lograr reinsertarse en sus propias comunidades desde desde otra mirada, desde otro lado, siendo líderes positivas replicando el programa para que no haya en el futuro chicos y chicas que pasen por eso que pasaron ellas”, describe.

“Es una motivación muy importante porque cuando se sale en libertad es muy difícil hasta reinserción desde todo punto de vista pero uno tiene que empezar a mirarse y a pararse desde otro lado”

Florencia Fernández Prato


Cuenta que ingresar a los pabellones es “una transformación a nivel humano, personal, de todo. Nosotros tenemos este slogan de cambiemos la mirada, del prejuicio, que uno es más o mejor que el otro”. “Es empezar a mirarnos como seres humanos y que de ahí para adelante hay un montón de cosas que se pueden cambiar y transformar, si hay oportunidades”. Dice que creen en eso que cuando hay oportunidades “el cambio es posible. Por eso, es tan importante para nosotras ofrecerles esta oportunidad a las chicas que ninguna jugó al hockey en ningún lado y piensan siempre que es un deporte, tal vez, para gente que puede y que ellas mismas se vean desde otra forma”.


“Hay una enseñanza: es posible reírse más allá del contexto donde están y y así nos vamos reconstruyendo entre todos”.

“En 2019 tuvimos 2 veces la posibilidad de salir a jugar a un club de hockey y hasta el día de hoy no siguen contando la misma sensación, como si fuera el momento en el que lo vivieron. Volver a salir a la calle, volver a contactarse con gente afuera y encima compartir un tercer tiempo con sus propias familias en otro contexto, dónde en vez de ir las familias a visitarlas a la cárcel, se encontraron desde otro lugar”, cuenta sobre la experiencia que tuvieron extramuros y que se vio interrumpida por las medidas de aislamiento a partir de la pandemia de Covid 19.


Implicó tantas cosas, dice Florencia Fernández Prato, que “fue como un paso hacia adelante, hacia donde ellas quieren estar cuando salgan de ahí”
En el momento del comienzo de la pandemia, durante el año pasado, la actividad se vio modificada y ahí aparece la historias de cuaderno: “la primera vez que que estuvimos con ellas en 2019, ese día nosotros le prometimos que nunca más las íbamos a dejar. De qué nos comprometíamos a estar cada viernes con ellas y bueno, nos agarró la pandemia y dijimos “cómo hacemos ahora para mantener este compromiso”, porque de lo que lo que sí sabemos seguro que uno puede transmitir a través de la acción, más que la palabra. Así que ahí empezamos a tratar de ver cómo nos reinventábamos. Por un lado nos encontramos con ellas por Zoom, esto gracias al trabajo del Servicio Penitenciario que nos prestó una computadora y un lugar para verlas y por otro lado escribimos un cuaderno donde nos íbamos transmitiendo cosas que tenían valores, que tienen que ver con el deporte y pensar qué es para ellas compañerismo, qué es para ellas ser un equipo, que es para ellas confiar en el otro y para nosotros también”.


“Así que íbamos cada viernes con ese cuaderno escrito y ellas nos contestaban lo que ellas pensaban de eso y nos íbamos intercambiando para seguir manteniendo este vínculo, que nosotros creemos que es formar un equipo para mantener estos valores que nosotros queremos promover”, cuenta.


El Premio de la Fundación Avon

En esta edición, se presentaron 190 proyectos de distintas partes del país. Los proyectos ganadores, seleccionados por un jurado ilustre, trabajan en territorios de las provincias de Buenos Aires, Salta y Chaco. Cada proyecto recibirá una asignación económica de $250.000 y un programa de capacitaciones para las referentes y sus equipos, liderados por Fundación Avon.


“Este año nos volvió a desafiar a adaptarnos a la virtualidad, donde, si bien, el contacto humano falta, las emociones atraviesan las pantallas. Nos llena de orgullo estar, una vez más, otorgando los premios de Fundación Avon a proyectos que promueven la reducción de la brecha de género y brindan más oportunidades a mujeres y niñas a una vida digna. Porque un mundo mejor para las mujeres, es un mundo mejor para todos”, afirmó Ana Inés Álvarez, Directora Ejecutiva de Fundación Avon.

Fundación Avon

www.instagram.com/cuidalabocha_hockey/

1 comentario

  1. Felicitaciones por el proyecto y por llevarlo adelante

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