Un informe de Inteligencia Analítica sobre el segmento de hogares argentinos con mayor presión financiera muestra que 8 de cada 10 se endeudaron para cubrir alimentos o vivienda, más de la mitad destina al menos el 40% de sus ingresos a pagar deudas y 6 de cada 10 arrastra algún atraso. El estudio describe una secuencia que se retroalimenta: ingresos que no alcanzan, crédito para lo básico, cuotas que crecen y nueva deuda para sostener la anterior.
Cuando el sueldo no cierra, muchas familias no recortan gastos: los financian. Eso es lo que retrata el último informe de Inteligencia Analítica, “Endeudamiento de los hogares argentinos”, realizado sobre un segmento específico y particularmente expuesto: personas que ya habían declarado dificultades para cubrir los gastos del hogar y un nivel de endeudamiento igual o superior al 20% de sus ingresos familiares.
Dentro de ese universo, que el propio estudio dimensiona en unos 4,64 millones de personas en términos de equivalencia poblacional, los números confirman que la deuda dejó de ser una opción y pasó a ser, para muchos, la única forma de sostener el mes.
Ingresos que no alcanzan a cubrir lo básico
El punto de partida del problema es la insuficiencia de ingresos. El 86,4% de los hogares relevados no logra cubrir el conjunto de sus gastos familiares: un 38,6% directamente no alcanza a cubrir ni las necesidades básicas, y otro 29,1% solo logra cubrir eso, sin margen para nada más.
Según el informe, esta es la puerta de entrada al endeudamiento: el crédito aparece como respuesta ante gastos que el ingreso corriente no puede afrontar.

La deuda financia lo esencial, no el consumo extra
El 76,5% de los encuestados se endeudó principalmente por alimentos o gastos de vivienda. Al desagregar los motivos, el 44,5% señala alimentos y productos básicos como destino principal de su deuda, y un 32% menciona servicios, impuestos, alquiler y vivienda.
En el otro extremo, el consumo discrecional es marginal: vacaciones y consumos no esenciales explican apenas el 0,9% de los casos, y las apuestas, el 0,3%.
Más de la mitad del ingreso, comprometido
La carga mensual es elevada: el 56,2% de los hogares destina al menos el 40% de su ingreso al pago de deudas, y un 34,9% paga más de la mitad de lo que gana cada mes.
En promedio, dentro de este segmento, más de la mitad del ingreso mensual (56,2%) queda comprometida en el pago de obligaciones, dejando apenas un 43,8% disponible para el resto de los gastos.
La tarjeta, en el centro de la escena
La tarjeta de crédito es el instrumento que más pesa: el 48,2% la identifica como su deuda principal y el 52,1% destina a ella el mayor pago mensual. Pero la forma en que se paga el resumen funciona como termómetro del deterioro financiero: solo el 36% paga el total, un 27,6% paga más que el mínimo, pero no el total, un 18,4% paga únicamente el mínimo y un 11,8% ni siquiera llega a pagar el mínimo.

El círculo de la refinanciación
Uno de los hallazgos más contundentes del informe es que el 77,2% utilizó deuda nueva para pagar una obligación anterior en los últimos seis meses, y el 63,2% lo hizo más de una vez. El estudio traza la secuencia completa: un presupuesto insuficiente empuja a tomar crédito para gastos corrientes, eso incrementa el peso de las cuotas, y ese mayor peso lleva a tomar nueva deuda para pagar la deuda vieja, lo que a su vez alimenta atrasos y mayor vulnerabilidad.
La relación con la mora es directa: entre quienes nunca refinanciaron, el 62,3% no registra atrasos; entre quienes lo hicieron varias veces, esa proporción cae a apenas el 25,7%.
Atrasos que ya son mayoría
El 62,1% de los hogares relevados reconoce hoy alguna forma de atraso en sus pagos: un 31,3% con mora de menos de tres meses y un 21% con tres meses o más. Frente a la imposibilidad de pagar, las estrategias más comunes son parciales o informales: el 31,1% paga solo una parte, el 27,8% pide dinero a familiares o amigos, el 18,4% toma otro préstamo o usa otra tarjeta, y un 5,3% directamente reduce alimentos, medicamentos u otros gastos básicos.
Solo el 2,5% logró renegociar formalmente con la entidad o persona acreedora.
Quiénes están más expuestos
El informe identifica perfiles con mayor fragilidad dentro del segmento relevado:
- Jóvenes de 16 a 29 años: el 83,8% usó deuda para pagar otra deuda, con mayor uso de billeteras virtuales y prestamistas informales.
- Adultos de 30 a 49 años: el 38,4% destina más de la mitad de su ingreso a deudas y el 25,1% tiene mora prolongada.
- Trabajadores sin aportes: mora de tres meses o más del 24,6%, frente al 16,5% de quienes sí tienen aportes.
- Cuentapropistas: mora prolongada del 29,7%, la más alta entre las situaciones laborales analizadas.
- Hogares numerosos: la mora prolongada trepa del 12% en hogares unipersonales al 29,8% en hogares de cinco integrantes o más.
En cuanto a la variable política, la mora de tres meses o más es prácticamente idéntica entre votantes de Sergio Massa y de Javier Milei (20,9% en ambos casos), aunque las expectativas a futuro difieren de manera marcada: el 81,3% de los votantes de Massa cree que su situación personal empeorará en los próximos seis meses, frente al 54,4% de los votantes de Milei.
El informe apunta a un mecanismo más que a una foto aislada: el riesgo no es simplemente “estar endeudado”, sino la dinámica de hogares que usan crédito para gastos corrientes y luego necesitan nueva deuda para sostener esos pagos, lo que reduce el margen de maniobra familiar frente a cualquier nuevo golpe al bolsillo.
Cómo se hizo el estudio
El relevamiento se realizó entre el 28 y el 31 de agosto de 2026 mediante encuesta telefónica automatizada (IVR) a celulares y, complementariamente, a líneas fijas, sobre un panel probabilístico propio de 311.789 personas activas desde enero de 2026.
Del total de panelistas, 41.207 cumplían los dos criterios de selección, dificultad para cubrir gastos del hogar y endeudamiento equivalente a 20% o más del ingreso familiar, y sobre ese universo se lograron 2.252 casos efectivos, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de ±2,07 puntos porcentuales.
En equivalencia poblacional, ese segmento representa aproximadamente 4,64 millones de personas.
Vale la aclaración que hace el propio informe: los porcentajes describen a este segmento específicamente vulnerable, no al conjunto de la población argentina.
Fuente: Inteligencia Analítica, “Endeudamiento de los hogares argentinos” (informe de resultados, septiembre de 2026). Informe completo disponible en inteligenciaanalitica.com.ar/informes.
