El proceso en el que se investiga a Konstantin Rudnev por presunta trata de personas, tuvo un giro significativo con la recusación de los fiscales intervinientes y una contundente desmentida pública por parte de su esposa sobre las condiciones de su arresto domiciliario.
Los abogados defensores de Konstantin Rudnev, Martín Sarubbi y Ramón Giménez, presentaron formalmente un pedido de recusación contra los fiscales Fernando Arrigo, Tomás Labal y Gustavo Révora. La defensa argumenta una “falta absoluta de objetividad” por parte del Ministerio Público Fiscal (MPF), en la investigación que se lleva a cabo en el fuero federal de Bariloche.
Según Sarubbi, el comportamiento del MPF en las últimas audiencias revela una actitud “obstinada” dirigida a perjudicar al imputado y “perpetuar una prisión preventiva innecesaria, irrazonable y desproporcionada”.
Entre los puntos clave que sustentan la recusación, la defensa destaca:
•Oposición al traslado aéreo: La fiscalía se opuso a que Rudnev realizara un traslado aéreo privado, ofrecido por la defensa para evitar un viaje terrestre de casi 24 horas, lo que Sarubbi calificó como una oposición “sin razones suficientes y por el solo hecho de oponerse”.
•Irregularidades en audiencias: Se denunciaron condiciones “ilegales” impuestas por la fiscalía para la declaración testimonial de Olesya Ghusenets, como la obligación de mantener cámaras y micrófonos apagados y la exigencia de entrega anticipada de preguntas, lo que, según la defensa, “vulnera la oralidad del sistema acusatorio y obliga a revelar la estrategia defensiva”.
•Ausencia en testimonio clave: La defensa señaló la ausencia de los fiscales y el juez en la declaración de la mujer inicialmente señalada como presunta víctima, un hecho que, para Sarubbi, buscaba “vaciar de valor práctico” un testimonio donde la mujer “explicó que terminó convertida en víctima por la propia actuación de las autoridades”.
La esposa de Rudnev desmiente “lujos” en San Vicente
En paralelo a la batalla legal, Tamara Rudneva, esposa de Konstantin Rudnev, rompió el silencio a través de un video difundido en redes sociales.
En la grabación, Rudneva recorre la propiedad en San Vicente donde su esposo cumple arresto domiciliario, desmintiendo categóricamente las versiones periodísticas que describían el lugar como un “complejo de lujo”.
La Sra. Rudneva afirmó que las descripciones de un “complejo recreativo de alta clase con canchas de deportes, dos casas de huéspedes y comodidades premium” fueron copiadas textualmente de antiguos anuncios de plataformas de alquiler temporario, sin verificación alguna.
“Leyeron todo esto en los sitios de alquiler. Así es como este lugar era publicitado. Tomaron toda esa información de los avisos”, explicó.
En el video, Tamara Rudneva mostró la realidad de las instalaciones:
- La supuesta “laguna artificial propia” resultó ser un pequeño espejo de agua estancada, abandonado y rodeado de maleza.
- La “piscina amplia con deck de madera” era una pileta con estructuras precarias y una terraza de madera deteriorada.
- El “complejo de juegos y barbacoa equipada” se reducía a un tobogán herrumbrado y un pequeño recipiente con carbón.
- Las “dos casas separadas de gran capacidad” eran, en realidad, una única vivienda con mobiliario antiguo y disfuncional.
Cuestionamientos sobre la falta de pruebas
Hacia el final de su descargo, Tamara Rudneva también cuestionó la cobertura mediática y judicial, resaltando la omisión de datos cruciales del expediente. Subrayó que la supuesta víctima del caso ha declarado formalmente no ser víctima de nadie ni de nada, preguntándose: “¿Cómo puede sostenerse una acusación de trata cuando la propia persona señalada niega el delito?”
Asimismo, criticó que no se informe que la fiscalía de Bariloche “no presentó una sola prueba concreta en más de un año de proceso”, llegando a argumentar “faltas de espacio en los discos rígidos” para justificar retrasos en la investigación. “No encontraron drogas, no encontraron víctimas, no encontraron hechos. Los peritajes oficiales descartaron la existencia de sustancias ilegales. Crearon la figura de un monstruo peligroso basándose en fotografías que tienen décadas”, concluyó Rudneva.
Actualmente, Konstantin Rudnev permanece bajo arresto domiciliario en Buenos Aires, monitoreado por una tobillera electrónica y con prohibición de contacto con la denunciante. La defensa ha manifestado su intención de insistir con el pedido de cierre definitivo del expediente.

