El escenario judicial en torno a la investigación por la presunta Secta Rusa que operaba en Bariloche experimentó un giro estratégico con la formalización de la designación de Martín Sarubbi como nuevo abogado defensor de Konstantin Rudnev y su esposa, Tamara Saburoba.
La llegada a la defensa de Konstantin Rudnev de Martín Sarubbi, un penalista con un perfil más conservador y técnico que reemplazó al abogado Carlos Broitman, que desplegaba un estilo más expuesto y mediático, marca una nueva hoja de ruta en la defensa de los acusados.
Sarubbi rompió el silencio y anticipó su estrategia, asegurando que Rudnev “es ajeno a los delitos” que se le imputan. Su intervención comenzó recientemente, y ya ha tomado las riendas del expediente con una postura marcada por la cautela y la revisión exhaustiva de lo actuado hasta el momento.
“Asumí formalmente la defensa en los últimos días y comenzamos inmediatamente con el análisis completo del expediente. Se trata de una causa extensa, por lo que es importante revisar cada elemento con rigurosidad técnica”, explicó el abogado al diario Río Negro.
Como parte de sus primeros movimientos, viajó a Bariloche desde Buenos Aires para empaparse de los pormenores de la causa federal que tramita en la ciudad donde todo comenzó.
Actualmente, Sarubbi se encuentra en Rawson, intentando concretar una primera entrevista personal con Konstantin Rudnev en el Penal Federal 6, donde el presunto líder de la secta permanece alojado a pesar de los intentos por lograr la prisión domiciliaria.
Una estrategia con menos exposición mediática
El nuevo defensor dejó claro que su rol está limitado únicamente al matrimonio ruso, y fue convocado directamente por la familia de Rudnev para “reforzar la estrategia en un expediente con mucha exposición pública”.
A diferencia de la defensa anterior, Sarubbi busca distanciarse de las polémicas mediáticas y centrarse en el rigor procesal. “Sostenemos que Rudnev es ajeno a los delitos que se investigan”, afirmó de forma tajante, buscando desarticular la premisa de la fiscalía.
Según Sarubbi, el objetivo primordial de su defensa es demostrar que los hechos atribuidos no tienen sustento real. “Toda investigación puede comenzar con sospechas, pero deben transformarse en hechos comprobables. Nuestro trabajo es demostrar que no hay sustento probatorio suficiente”, señaló.
Aunque no confirmó acciones inmediatas, dejó la puerta abierta a “realizar planteos si son necesarios para garantizar el derecho de defensa”, indicando una postura proactiva pero prudente.
La contradicción en la génesis del caso como eje de la defensa
Uno de los puntos de mayor fricción será la audiencia que se realizará en el próximo mes de abril. Para el defensor, la fiscalía enfrenta un desafío complejo para elevar la causa a juicio, y ha lanzado una observación crítica sobre el corazón de la denuncia.
“Un dato relevante es que incluso la propia persona que fue presentada inicialmente como víctima declaró en Cámara Gesell que no es víctima de nada ni de nadie”, destacó Sarubbi, señalando una contradicción fundamental en la génesis del caso que podría ser un eje central de su defensa.

El trabajo de la fiscalía y la trayectoria del nuevo abogado de Rudnev
Al ser consultado sobre el desempeño del fiscal jefe, Fernando Arrigo, Sarubbi evitó confrontaciones directas. “Mantengo una posición respetuosa. Cada parte cumple un rol; la fiscalía tiene la responsabilidad de investigar y nosotros analizaremos críticamente cada una de esas pruebas”, manifestó, subrayando que su enfoque será estrictamente técnico.
El nuevo defensor, conocido por su participación en causas de alto perfil, admitió que la complejidad de este caso es inédita en el país. Sin embargo, confía en que su experiencia le permitirá manejar la presión. “La clave siempre está en el trabajo jurídico serio. Este es un caso con características inéditas y requiere un análisis muy cuidadoso”, concluyó, previo a su reunión presencial con Rudnev.
Antecedentes del caso de la llamada Secta Rusa
Konstantin Rudnev, ciudadano ruso y presunto líder de la organización “Ashram Shambala”, fue detenido en Bariloche tras una investigación que lo vincula con la captación de personas, manipulación psicológica y delitos de índole sexual. Rudnev ya cuenta con antecedentes condenatorios en Rusia por delitos similares, donde se lo acusó de liderar una secta que operaba en varias ciudades desde la década de los 80.
En Argentina, el caso estalló en marzo de 2025 tras una denuncia del personal médico del hospital de Bariloche, quienes alertaron sobre el posible sometimiento de una paciente rusa embarazada. La acusación inicial indicaba que miembros del grupo intentaron alterar la documentación del recién nacido para inscribirlo como hijo del presunto líder. No obstante, meses después, la mujer negó públicamente ser víctima de una secta o de actos coercitivos, introduciendo un fuerte elemento de duda en la hipótesis de la fiscalía.
A pesar de este retracto, la justicia federal mantiene abierta la investigación debido a los antecedentes penales de Rudnev en el extranjero y la complejidad de la estructura que lideraba. La detención del grupo se ejecutó bajo un fuerte riesgo de fuga, justo antes de que intentaran abordar un vuelo internacional. Actualmente, el proceso busca determinar si existía una red de manipulación y captación en la zona, enfrentando desafíos adicionales como la barrera idiomática y la gran cantidad de implicados.

