En un escenario económico marcado por la caída del consumo, el aumento de tarifas y la pérdida de rentabilidad, las cámaras empresarias que nuclean a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) de todo el país impulsan con urgencia un proyecto de ley en el Senado para declarar la emergencia tarifaria, impositiva, productiva y laboral para el sector. El objetivo es claro: evitar que miles de empresas caigan en concursos preventivos, quiebras o cierres definitivos, y con ellas, el empleo que generan.
El proyecto, ingresado bajo el expediente S. 611/26, busca ser un “salvataje nacional” para un sector que, según las entidades, está al borde del colapso. Las medidas propuestas incluyen reducción de costos energéticos, alivio fiscal, regularización de deudas y facilitación del acceso al crédito, herramientas clave para oxigenar a un entramado productivo asfixiado por la presión tributaria, la escasez de financiamiento y la competencia desleal de las importaciones.
Un diagnóstico compartido: crisis estructural y respuesta federal
El pedido no es aislado. Detrás del proyecto hay un amplio consenso entre senadores nacionales, como Martín Soria, Sergio Uñac, Jorge Capitanich, Cristina López, Florencia López, Carlos Linares, Alicia Kirchner, José Mayans y Fernando Salino, y más de una decena de cámaras sectoriales, entre ellas Industriales PyMEs Argentinos (IPA), Pro Tejer, la Confederación Federal PyME Argentina, el Centro de Industriales Panaderos del Norte (CIPAN), la Unión Industrial de Berazategui y la Cámara Argentina de la Industria del Calzado.
En mesas de trabajo con legisladores, los referentes empresarios pintaron un panorama desolador: caída del consumo interno, tarifas en alza, presión impositiva récord, falta de crédito productivo y una apertura importadora que ahoga a la industria local. “Cada fábrica que cierra no es solo una empresa menos. Son trabajadores que pierden su empleo, proveedores que dejan de vender, comercios que venden menos y comunidades enteras que se ven afectadas”, advirtió Daniel Rosato, presidente de IPA, quien subrayó la necesidad de que la política priorice a quienes “producen y sostienen el empleo en la Argentina”.
El tiempo apremia para la PyMEs
Las PyMEs, que representan la mayor parte del empleo privado del país, reclaman celeridad en el debate legislativo y consensos amplios. “Necesitamos ganar tiempo y previsibilidad”, señalan desde las cámaras, mientras alertan que la crisis ya se siente en fábricas, talleres y comercios de todo el territorio. La ley, aseguran, no es un favor: es una herramienta de supervivencia para un sector que, sin ayuda, podría arrastrar consigo a las economías regionales y profundizar la recesión.
El proyecto ahora espera su tratamiento en el Congreso, donde el reloj corre en contra de miles de empresas que, día a día, luchan por mantener las puertas abiertas.

