Organizaciones europeas de derechos humanos y libertad religiosa publicaron una durísima carta abierta contra los fiscales de la causa Rudnev. Denuncian parcialidad, hostilidad, ignorar pruebas exculpatorias y advierten que devolver al ciudadano ruso a prisión podría costarle la vida.
El caso judicial contra Konstantin Rudnev imputado por trata de personas acaba de recibir uno de los cuestionamientos internacionales más contundentes desde el inicio del expediente. Una amplia coalición de organizaciones europeas de derechos humanos, libertad religiosa y garantías judiciales publicó este 25 de mayo una carta abierta en la que acusa directamente a la fiscalía federal de Bariloche de actuar con falta de objetividad, ignorar pruebas favorables a la defensa e impulsar una persecución basada en prejuicios antes que en evidencia concreta.
El documento fue difundido por el sitio Bitter Winter y lleva las firmas de referentes de organismos como FOB (Federación Europea por la Libertad de Creencias), CESNUR, Human Rights Without Frontiers y FOREF.
El texto apunta especialmente contra los fiscales que apelaron la prisión domiciliaria concedida semanas atrás a Rudnev, y sostiene que intentar devolverlo a prisión “sería tan peligroso como injusto”, dado el estado crítico de salud que presenta el ciudadano ruso.
La acusación, bajo la lupa: “Una mitología importada desde Rusia”
La carta no se limita a denunciar la situación humanitaria del imputado. También pone en entredicho el corazón mismo de la investigación desarrollada en Bariloche. “Se le está persiguiendo no por nada que haya hecho en Argentina, sino porque se le percibe como un líder de secta”, afirman los firmantes.
Según el documento, la acusación se habría construido sobre una narrativa elaborada en Rusia y trasladada sin cuestionamientos al expediente argentino, sin sustento en hechos probados dentro del país. Las organizaciones señalan, además, que la condena que Rudnev recibió años atrás en su país de origen estuvo “motivada por razones políticas y religiosas”, y advierten que esos antecedentes habrían condicionado el desarrollo de la causa local.
Uno de los puntos más explosivos del documento gira en torno a la presunta víctima. Las organizaciones remarcan que la joven identificada como “E.” declaró en reiteradas oportunidades que nunca perteneció a ninguna secta, que jamás habló con Rudnev y que nunca sufrió daño alguno de su parte ni de personas vinculadas a él.
Pese a esos testimonios, la fiscalía siguió impulsando la hipótesis de trata de personas. “Han seguido persiguiendo una teoría que no está respaldada por pruebas”, sostiene la carta.
Tres pedidos de recusación y una acusación de hostilidad
La carta internacional es especialmente dura con el accionar del Ministerio Público Fiscal de Bariloche. Afirma que los fiscales ignoraron testimonios exculpatorios, resistieron decisiones judiciales y actuaron “con un grado de hostilidad incompatible con la objetividad exigida por las normas nacionales e internacionales”.
Las organizaciones también recuerdan que existen tres pedidos de recusación contra integrantes de la fiscalía, incluido uno presentado por la propia mujer señalada originalmente como víctima. Para los firmantes, el intento de revocar la prisión domiciliaria de Rudnev refuerza la idea de una persecución motivada más por prejuicios que por evidencia. “Sus acciones no están motivadas por los hechos, sino por prejuicios”, concluyen.
La defensa de Rudnev y la carta internacional: críticas que coinciden
Los cuestionamientos internacionales se alinean en buena medida con los planteos del abogado defensor Martín Sarubbi, quien sostiene desde hace meses que la investigación carece de pruebas directas. “No existe evidencia concreta de captación, coerción o explotación”, repitió en distintas audiencias. Y cuestionó especialmente que la fiscalía ignore el contenido de las declaraciones de la mujer considerada inicialmente víctima.
Sarubbi también formalizó pedidos de recusación contra fiscales de la causa, denunciando falta de objetividad, resistencia a decisiones judiciales y restricciones al derecho de defensa. Varios de esos argumentos aparecen reflejados casi textualmente en la carta internacional difundida este domingo.
Un problema estructural del sistema judicial argentino
Las organizaciones internacionales también ponen bajo la lupa el uso expansivo del delito de trata de personas en Argentina. El documento sostiene que el caso Rudnev expone un problema estructural más amplio: detenciones prolongadas, imputaciones vagas y prisión preventiva utilizada de forma excesiva. “La conjetura puede sustituir a la evidencia”, advierten. Y agregan que esto afecta directamente “la credibilidad del propio sistema de justicia”.
A quiénes fue enviada la carta
El documento fue remitido formalmente a organismos clave del Estado argentino: el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Seguridad, la Procuración General de la Nación, la Corte Suprema, la Casa Rosada y distintos tribunales federales de Río Negro. El objetivo declarado es reclamar una revisión urgente del accionar fiscal y garantizar que Rudnev reciba atención médica adecuada sin riesgo de ser enviado de regreso a prisión.
La carta cierra con una advertencia institucional directa: “Argentina tiene una orgullosa tradición de defensa de los derechos humanos”, escriben los firmantes. Pero advierten que la credibilidad del sistema judicial “depende de una acción decisiva” frente a este caso. Y dejan una frase que apunta al corazón del expediente de Bariloche: “La vida y la dignidad de un hombre que ya soportó años de persecución dependen de ello”.

