Julián Moreno: “no hay nadie festejando este modelo”

Julian Moreno

El presidente de APYME, Julián Moreno, analiza la crisis de las pymes y el avance sin control de la inteligencia artificial. Un diagnóstico crudo en medio de un industricidio.

Hablar de pymes en la Argentina es hablar de algo que excede la economía: es hablar de cultura, de tradición, de una forma de organización social y de buena parte de los puestos de trabajo del país.

Desde ese punto de partida, el equipo de Informe de Pájaros conversó con Julián Moreno, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), para relevar el estado del sector en medio de uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.

Un cuadro depresivo, económico y psicológico

Consultado sobre cómo describiría la situación actual de las pymes, Moreno no dudó en calificarla como un cuadro de depresión que va más allá de los números.

“Se está viendo un proceso de depresión, no solo a nivel económico, que también se ve, sino también psicológico, de seguir llevando adelante una empresa, que es el proyecto de vida de muchos, y la verdad que muchas pymes no sabemos hacer otra cosa”, explicó Julián Moreno, en la nota emitida en Radio con Aguante.

Y agregó, con una honestidad brutal: “Vos me sacás la empresa mañana y la verdad que ya estoy grande para salir a buscar, a hacer una changa o a laborar en la bicicleta. Es deprimente porque uno ve que puede tener algunas ideas, pero no hay mercado, no hay a quién venderle, la gente no tiene un mango. Es un ciclo depresivo que uno arrastra a la empresa, a su familia, sea del sector que sea”.

Para el titular de APYME, la falta de reacción social frente a este escenario es tan preocupante como la crisis misma: “Hoy no hay nadie que esté celebrando el devenir de este modelo económico, que poquito a poco va arruinando a cada uno de nosotros. Y no estamos viendo una fuerza que se oponga a este proceso, ni siquiera en la sociedad”.

Sobre las movilizaciones que sí se producen, señaló que “siempre son de escaso poder” y responsabilizó, en parte, a una estrategia oficial: “Entiendo que el gobierno está fragmentando esas luchas, y no somos todavía conscientes, como sociedad, de que en realidad es toda la misma”.

Una representación gremial débil, en un sector que no tiene tiempo para militar

En la entrevista se retomó un punto histórico: durante décadas, las pymes tuvieron cierto grado de representación política dentro del peronismo y el radicalismo. La pregunta fue directa: ¿cómo se sostiene hoy esa representación, en medio de la crisis de representación política general y bajo un gobierno como el de Milei?

Moreno fue crítico incluso de las estructuras que deberían representar al sector: “Tenés a la UIA como principal actor gremial empresario, con infinidad de pymes asociadas, pero su representación la toman cuatro o cinco grandes empresarios que ni siquiera son industriales en muchos casos, y sin embargo ostentan la dirección de esa entidad”.

Sobre entidades genuinamente pymes, como APYME, reconoció las dificultades estructurales del propio sector para organizarse: “Los empresarios pymes no tenemos licencia gremial, y cuando la cuestión viene fiera, como ahora, uno está intentando sobrevivir. Esa es la realidad, y le queda poco tiempo a la militancia o a la participación gremial”.

Incluso deslizó una autocrítica generacional sobre el propio imaginario pyme: “El clásico pyme, todos conocemos alguno, cree que todo lo hizo gracias a su único esfuerzo. Pero cuando vienen modelos que lo arruinan, le cuesta asumir que es una cuestión colectiva”.

Aun así, remarcó la vocación de continuidad de la entidad: “En esa complejidad, nosotros tratamos de no bajar las banderas y seguir empujándola, porque no hay otra salida”.

Dictadura, menemismo, Macri y Milei: ¿qué cambia y qué se repite?

Ante la comparación con otros procesos de apertura económica, la dictadura, el menemismo, el macrismo y lo que algunos ya llaman “la cuarta M”, Moreno identificó un denominador común: “Como punto en común tiene que haber una forma de acumulación. Hay modelos donde la financiarización de la economía lleva la batuta, y en otros se intenta que sea con el mundo laboral, cuando existieron gobiernos más populares. Eso es algo común que tienen estas cuatro M”.

Pero advirtió sobre un factor nuevo, propio de esta etapa: la irrupción de los “tecno magnates” en el diseño de las políticas. “Lo que se le suma hoy es esta locura vinculada a los tecno magnates, que de alguna manera están rediseñando las políticas y hasta intentan rediseñar nuestra subjetividad y a la sociedad en su conjunto”, señaló.

Moreno remarcó que el fenómeno actual excede lo estrictamente económico: “Ya no es una cuestión de tomar las máquinas, los elementos de producción. Acá nos están saqueando décadas de construcciones colectivas, como todo el sistema de ciencia y técnica”.

Ese saqueo, sostuvo, tiene un objetivo de fondo: “Es parte del plan convertirnos en un país muy primarizado, dependiente totalmente de conocimiento y de herramientas que vengan del primer mundo, o en este caso puntual de Estados Unidos”.

Y sumó la dimensión territorial, en referencia a las iniciativas normativas impulsadas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger: “Las leyes que están intentando imponer, con Sturzenegger a la cabeza, de inviolabilidad de la propiedad privada, sumándole locuras como las ‘empresas inhumanas’, que básicamente sin humanos es sin responsables… ¿en qué va a derivar esto? Es realmente complicado. No me animo a armar un pronóstico”.

Lo que sí dio por seguro es el resultado para la mayoría: “Es un recorrido en el cual todos los ciudadanos de a pie que construimos nuestra vida alrededor del trabajo tenemos las de perder. Si hay algo para hacer es intentar poner palos en el camino de este modelo”.

Industricidio, inteligencia artificial y un país convertido en “laboratorio”

La charla derivó hacia uno de los ejes centrales de la entrevista: el llamado “industricidio” y su vínculo con las nuevas tecnologías de inteligencia artificial. Moreno situó el vaciamiento industrial en una lógica histórica, pero remarcó su costo simbólico más profundo: “Ya nos están robando hasta las esperanzas, metiéndose en nuestras subjetividades a través de las redes, hasta nos están haciendo olvidar esa posibilidad”. Y fue categórico sobre el rol del sistema científico-tecnológico: “Es una pata fundamental, una condición sine qua non para poder pensar en desarrollarse. Si te dejan sin esa pata, sin esos instrumentos, no vamos a tener chance”.

Sobre la inteligencia artificial en sí, describió un escenario de ausencia total de regulación: “Hoy está desbocada, no hay controles de ningún tipo, y Argentina puntualmente se está mostrando como un laboratorio internacional donde no va a haber controles de ningún tipo”.

A diferencia de otros países que empiezan a discutir marcos regulatorios, mencionó a Francia y a Brasil, consideró que en la Argentina el terreno queda liberado sin condiciones: “Con el cuento de que van a generar cientos de data centers, van a generar algo de trabajo durante los días que dure la obra, pero después no va a quedar nada acá”.

Su conclusión fue tajante: “Este gobierno se está mostrando como el lugar más libre para hacer lo que se les cante. Es un laboratorio, un experimento en el cual los ciudadanos somos los conejillos de indias”.

Moreno diferenció, además, la inteligencia artificial “de consumo” ,la que se usa para hacer consultas cotidianas, de otros desarrollos con fines de control social, y mencionó específicamente el desembarco de la empresa de Peter Thiel en el país: “Tenés a Palantir puntualmente, que es el personaje siniestro que ha desembarcado acá, en Barrio Parque, y básicamente es para el control de la población en un sentido totalmente autoritario, para dejar fuera de juego a aquel que moleste en el proceso de acumulación de esos personajes”.

Resumió la magnitud del fenómeno con una imagen fuerte: “Es una película de terror, sinceramente. No es simplemente un tipo haciendo un negocio: ese negocio tiene que ver con nuestras libertades y con nuestras posibilidades de desarrollo”.

El “gemelo digital” y el manejo de los datos

Hay un antecedente histórico, que es la disputa entre los grupos Macri y Soldati por espionaje industrial en los años 90, para dimensionar la escala actual del problema con los datos y la inteligencia artificial, lo que derivó en un intercambio sobre el llamado “gemelo digital”.

Moreno coincidió en la gravedad del punto y trazó un paralelismo internacional: recordó que en Inglaterra un contrato inicial “por una libra esterlina”, firmado durante la pandemia para tareas sanitarias, terminó ampliándose progresivamente hasta una cifra millonaria, con el Estado cada vez más dependiente de esa misma empresa. “Acá está pasando algo similar. Entraron por el lado de capital humano, en teoría para ayudar con los subsidios, a quién entregárselo y a quién no, hacer el ajuste fino ahí, pero después van a tener la información de cada uno de nosotros”, advirtió.

Y cerró con una frase que resume su preocupación central: “El carpetazo hoy lo vamos a tener nosotros en este mundo virtual, en el momento más inesperado, cuando menos lo pensemos”.


Julian Moreno

Julián Moreno es presidente de APYME, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios de la Argentina, una de las entidades gremiales más representativas del sector pyme del país.


En ese momento de la charla se sumó la situación electoral en Colombia, donde el presidente Gustavo Petro denunció una posible intervención tecnológica en los comicios, como ejemplo de que la disputa por el control de los datos ya alcanza a las decisiones políticas más sensibles de la región.

Sobre ese punto, Moreno vinculó el fenómeno con hechos locales recientes: “Coincidentemente con el desembarco de Peter Thiel, acordate que acá tuvimos un hackeo al que lleva el Registro Nacional de las Personas, el RENAPER, y después también a la CONEA, supuestamente con riesgo de todo el plan vinculado al CAREM”.

Y planteó una preocupación de fondo sobre la capacidad estatal de control: “Si a vos te dejan sin laburo a los científicos que saben controlar eso, y esos tipos se tienen que ir a laborar al exterior porque acá no hay con qué alimentarlos, bueno, te dejan en pampa y la vía también a nivel formativo, entregado totalmente a estos sistemas”.

Cerró la idea con una definición que retoma el lenguaje bélico de la propia administración estadounidense: “Si esto fuese una guerra, y de hecho ellos se sienten en guerra permanente, nos atacan por todos lados y nosotros estamos totalmente indefensos. Ni gomeras nos dejaron”.

Julián Moreno: “el futuro nos espera en la calle”

Hacia el cierre, la conducción del programa destacó el diagnóstico aportado por Moreno y dejó abierta la puerta para seguir profundizando la agenda en próximas emisiones. Consultado sobre los meses que vienen, el titular de APYME fue contundente: “Tenemos que salir a la calle, abandonar la casa, el sillón, como dice la canción de Silvio. Ahí es donde nos espera el futuro. Hoy ese es nuestro territorio y lo tenemos que recuperar”.

Consciente de que la charla se había corrido del eje estrictamente pyme, Moreno defendió la pertinencia del recorrido: “Aunque la entrevista no fue muy pyme que digamos, por la temática que nos llegó, no deja de estar aislada de la realidad en la que estamos viviendo, que nos incide directa o indirectamente en la actividad económica y en el mundo pyme, que vive del mercado interno y de la actividad del conjunto de la sociedad. Así que creo que todo suma. Ojalá hayamos aportado un granito en ese sentido”.


Informe de Pájaros

  • Martes |  20 a 22 en Radio con Aguante
  • Con Pablo Mercau, Solana López, Jorge Kreyness y Luana Haiht.
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