Konstantin Rudnev, investigado en la denominada Causa Rudnev, dejará la Unidad 6 de Rawson para cumplir prisión domiciliaria en San Vicente, provincia de Buenos Aires. Esta decisión fue tomada por los jueces Richard Gallego y Mariano Lozano en una audiencia celebrada en la Oficina Judicial de General Roca.
La morigeración de la medida preventiva se produce tras un año de detención. Para acceder a este beneficio, Rudnev deberá abonar una caución económica de 30 millones de pesos. Su defensa ha fijado un domicilio en San Vicente, Buenos Aires, donde cumplirá la medida.
Durante la audiencia, se cuestionó la extensión de la exposición de la Fiscalía y se señaló la falta de demostración sobre la insuficiencia de medidas alternativas a la prisión para evitar riesgos procesales.
La defensa de Rudnev
El abogado defensor, Martín Sarubbi, se ofreció como fiador personal para asegurar la comparecencia de Rudnev ante la justicia.
Sarubbi, quien lidera la defensa junto a Ramón Giménez, expresó que la decisión del tribunal refleja un reconocimiento de la falta de fundamentos concretos para la detención. Argumentó que no existen pruebas directas que acrediten los hechos imputados y que la persona presentada como presunta víctima ha negado haber sido objeto de delito alguno.
“El otorgamiento de la prisión domiciliaria a Konstantin Rudnev es una decisión que, si bien llega después de un período prolongado de detención, refleja que el tribunal ha comenzado a ponderar adecuadamente la falta de fundamentos concretos para sostener una medida tan gravosa”, dijo Sarubbi.
El defensor de Rudnev agregó que “nosotros venimos señalando desde el inicio que no existen pruebas directas que acrediten los hechos imputados, y que la privación de la libertad no puede sostenerse sobre hipótesis”.

La detención de Rudnev ocurrió el 28 de marzo de 2025 en el aeropuerto de San Carlos de Bariloche, mientras intentaba abordar un vuelo a Brasil.
La investigación se inició por una alerta del Hospital Ramón Carrillo sobre anomalías en el entorno de una joven rusa de 22 años. Sin embargo, la presunta víctima ha declarado públicamente y ante la justicia que no fue víctima de trata ni de ninguna red de captación.
Actualmente, Rudnev espera en la determinación de la justicia sobre la existencia de elementos suficientes para un juicio o un posible sobreseimiento por falta de mérito.

