La tecnología fue diseñada por trabajadores del astillero estatal bonaerense junto a la Universidad Nacional de La Plata y permitirá levantar casas de 65 metros cuadrados en alrededor de 40 horas.
Después de siete años de trabajo, pruebas y desarrollo tecnológico, el Astillero Río Santiago (ARS) logró concretar un proyecto inédito para la región: la construcción de la primera impresora 3D de Latinoamérica destinada a la fabricación de viviendas.
El prototipo fue diseñado, desarrollado y construido por trabajadores y trabajadoras de la empresa estatal bonaerense, en un trabajo articulado con la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que aportó el diseño y la elaboración de la mezcla cementicia utilizada por la máquina para realizar las impresiones.
La iniciativa nació en los talleres del astillero y fue impulsada por operarios, técnicos e ingenieros de distintas áreas de la fábrica naval que depende del Ministerio de Producción de la provincia de Buenos Aires. El desarrollo representa un nuevo paso en la diversificación tecnológica de una planta históricamente vinculada a la construcción y reparación de embarcaciones.
Impresora 3D, innovación en el Astillero Río Santiago
“Este proyecto, que está atravesando los últimos períodos de prueba, comenzó hace siete años en los talleres del astillero y es el resultado del trabajo conjunto de operarios, técnicos e ingenieros”, explicó Santiago Amiconi, delegado del taller de estructuras del ARS.
La impresora posee una estructura de seis metros de ancho por tres metros y medio de altura y cuenta con la capacidad de desplazarse longitudinalmente según las necesidades de cada obra. Esta característica permite ampliar las dimensiones de las construcciones y definir los límites de la vivienda a ejecutar.
Según detallaron desde el astillero, el equipo está preparado para levantar la estructura perimetral y las divisiones internas de una casa de 65 metros cuadrados en un plazo estimado de 40 horas, una capacidad que podría reducir significativamente los tiempos de construcción tradicionales.

Amiconi destacó además el aporte de la universidad pública en el desarrollo de la iniciativa. “Para el desarrollo de esta máquina contamos con la asistencia de la UNLP, que se ocupó de elaborar la mezcla cementicia que utiliza la impresora”, señaló.
La etapa final del proyecto se desarrollará en un predio de la Universidad Nacional de La Plata, donde fue construida una platea de 126 metros cuadrados especialmente destinada a las pruebas definitivas. Allí se prevé la construcción de la primera vivienda impresa íntegramente mediante este prototipo.
Desde el Astillero Río Santiago consideran que la tecnología abre nuevas posibilidades para la construcción de viviendas en gran escala. Con financiamiento e inversión para ampliar su desarrollo, la impresora podría convertirse en una herramienta estratégica para programas de viviendas sociales, al combinar rapidez de ejecución, reducción de costos y estándares de calidad.
El proyecto vuelve a poner en evidencia la capacidad tecnológica instalada en una de las principales empresas estatales del país, donde la experiencia industrial de sus trabajadores se proyecta ahora hacia nuevos desafíos productivos vinculados al acceso a la vivienda.

